La agencia internacional de calificación crediticia S&P sostiene que la “próspera” economía de Israel ha mostrado históricamente capacidad de resistencia en periodos de conflictos militares, pero alerta sobre el impacto del aumento del gasto en las finanzas públicas, en un contexto en el que la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán entra en su cuarto día.
“La rica economía de Israel ha sido históricamente resistente, sobre todo gracias a su considerable sector de servicios de alta tecnología (alrededor del 20 % del PIB y más del 50 % de las exportaciones), con un alto porcentaje de empleados que pueden trabajar desde casa”, afirma S&P. “Esto debería amortiguar en cierta medida el impacto de las perturbaciones en la seguridad”.
Según la agencia, “el desarrollo de los yacimientos de gas en alta mar ha transformado a Israel en un exportador neto de gas natural en los últimos años”, mientras que “el turismo representa solo entre el 2 % y el 3 % del total de las exportaciones”, elementos que describe como parte del perfil económico del país en los últimos años.
No obstante, de forma paralela, la firma de calificación subraya que “el elevado gasto en seguridad pesa sobre las finanzas públicas”, y sitúa esa presión presupuestaria como uno de los puntos de atención en el escenario actual.
“El pequeño tamaño y la alta densidad de población de Israel sugieren que las repercusiones socioeconómicas y fiscales de los daños físicos a las infraestructuras podrían ser considerables”, afirma S&P.
