El presidente estadounidense Donald Trump invitó a los directivos de las comercializadoras de materias primas Vitol y Trafigura a la Casa Blanca para reunirse el viernes y abordar la comercialización del petróleo venezolano, de acuerdo con una información difundida por la agencia Reuters en Washington.
En contraste, la administración Trump recurre a las grandes petroleras de Estados Unidos para asumir un rol central en la extracción y venta de crudo venezolano; los grupos europeos figuran entre los mayores traders globales y poseen experiencia sólida para colocar ese petróleo en los mercados internacionales.
Vitol despachó en 2024 un promedio de 7,2 millones de barriles diarios de crudo y productos; por su parte, Trafigura gestionó cerca de 4,3 millones de barriles equivalentes por día, volumen conjunto que supera el 10% del consumo mundial cotidiano según cifras del sector energético.
Las dos firmas ampliaron operaciones y diversificaron carteras mediante inversiones en infraestructuras como refinerías y terminales de almacenamiento, además de expandirse hacia metales y energías renovables ante cambios del mercado. También actúan como compradores clave de combustibles de complejos recientes como Dangote en Nigeria petroleros.
Frente a pares europeos como Shell y BP, las grandes petroleras estadounidenses, entre ellas ExxonMobil y Chevron, carecen de mesas de trading extensas y priorizan el núcleo del negocio de exploración y producción, conocido como E&P, dentro de sus estrategias corporativas actuales globales hoy día.
Pese a albergar las mayores reservas probadas del planeta, superiores a 300.000 millones de barriles, Venezuela registra una producción modesta cercana a 900.000 o un millón de barriles diarios, lejos del pico de más de tres millones, tras sanciones occidentales y años de desinversión, mala gestión y corrupción.
La Faja del Orinoco, en el oriente venezolano, concentra la mayoría de las reservas nacionales. Ese crudo extrapesado y ácido, con baja gravedad API, eleva costos y complejidad de extracción y refinación, y exige mezclas con diluyentes como nafta para transporte y procesamiento en mejoradores o refinerías especializadas.
