Donald Trump confirmó la aplicación de un arancel del 25% a las exportaciones de Canadá y México a Estados Unidos a partir del 4 de marzo. Además, anunció un impuesto adicional del 10% a las importaciones chinas, lo que podría desencadenar conflictos comerciales con sus principales socios. El 3 de febrero, el presidente había pospuesto por un mes los aranceles a Canadá y México tras el anuncio de nuevas medidas de seguridad fronteriza por parte de ambos países.
Las importaciones de productos petroleros sometidas a estos aranceles representan el 44% del total, con un impacto directo sobre el 69% del crudo y el 81% del crudo pesado adquirido por EE. UU. En 2024, el país importó aproximadamente 6,6 millones de barriles diarios (mb/d) de crudo, de los cuales 4,0 mb/d correspondían a crudo pesado, esencial para refinerías avanzadas con unidades de craqueo. Canadá suministró el 75% de estas importaciones, fortaleciendo su presencia en el mercado estadounidense desde el año 2000 y desplazando a México, Venezuela y Colombia.
Cerca del 80% de la producción petrolera canadiense tiene como destino refinerías estadounidenses. En la primera semana de enero, las importaciones de crudo canadiense alcanzaron un récord de 4,42 millones de barriles diarios, según la Administración de Información Energética de EE. UU. La reacción en Canadá ha sido contundente: un 82% de los ciudadanos apoya la imposición de aranceles de represalia a las exportaciones de petróleo si Trump concreta sus medidas, según Bloomberg. Aunque tradicionalmente los impuestos a la energía generaban divisiones políticas, el respaldo masivo refleja el enojo público y otorga mayor margen al gobierno de Justin Trudeau para responder en términos similares.
la guerra comercial se intensifica mientras el comercio entre ambos países sigue creciendo. A finales de 2024, las exportaciones de energía de Canadá a EE. UU. aumentaron, impulsando el mayor superávit comercial con su principal socio desde 2022. El alza en las exportaciones de crudo coincidió con la depreciación del dólar canadiense y el almacenamiento de inventarios ante la inminencia de los aranceles. En diciembre, el superávit comercial canadiense se expandió a 11.300 millones de dólares, frente a los 8.200 millones del mes previo, mientras que las exportaciones de crudo a EE. UU. subieron un 11,8% en el último trimestre.
El 76% de las exportaciones canadienses tuvieron como destino EE. UU., mientras que el 62% de las importaciones provinieron de allí. Por tercer año consecutivo, el valor del comercio bilateral superó el billón de dólares canadienses.