Hezbolá volvió a tácticas de guerra de guerrillas en el sur del Líbano mientras se prepara para una posible invasión israelí a gran escala y un conflicto prolongado, según cuatro fuentes libanesas familiarizadas con la actividad militar del grupo.
De acuerdo con esas fuentes, los combatientes de la organización respaldada por Irán operan en unidades pequeñas, evitan el uso de dispositivos de comunicación que puedan ser intervenidos por Israel y administran con cautela sus cohetes antitanque en los enfrentamientos con tropas israelíes.
La reorganización responde a las lecciones que dejó la última guerra con Israel. En 2024, Israel colocó explosivos en cientos de bíperes usados por Hezbolá y también logró penetrar la red telefónica privada del grupo, según funcionarios libaneses al tanto de la investigación interna abierta tras la guerra por esas brechas de seguridad.
A partir de ese precedente, Hezbolá dejó de usar cualquier aparato que considere vulnerable a escuchas, señalaron las fuentes. Dos de ellas añadieron que el grupo nombró cuatro adjuntos por cada comandante con el fin de asegurar la continuidad operativa en caso de bajas.
Las fuentes indicaron que buena parte de la actividad de combate en tierra se concentró hasta ahora en las cercanías de Khiyam, una localidad próxima al punto donde convergen las fronteras de Líbano, Israel y Siria. Hezbolá considera que esa zona podría convertirse en el inicio de una eventual incursión terrestre israelí.
La semana pasada, Reuters informó que los combatientes de élite Radwan, que se habían retirado del sur tras el alto el fuego de 2024, regresaron a esa área.
Según las cuatro fuentes, los cálculos del grupo parten de la idea de que el liderazgo clerical iraní sobrevivirá a la guerra, escenario que, a su juicio, abriría paso a un alto el fuego regional en el que Hezbolá quedaría incluido.
Las fuentes hablaron bajo condición de anonimato por la sensibilidad del asunto. La oficina de prensa de Hezbolá no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Del lado israelí, una fuente de seguridad sostuvo que no hay indicios de que Hezbolá busque bajar la tensión y afirmó que ocurre lo contrario. Esa misma fuente señaló que, aunque Israel mató a varios de los comandantes más veteranos del grupo, Hezbolá parece haber conseguido estabilizar sus filas y mantener capacidad de decisión y ejecución.
