Venezuela y el chavismo, el precio de maldecir a Israel

MANUEL HERNANDEZ PARA ENLACE JUDÍO MÉXICO – ¿Cómo fue que Hugo Chávez logro que un país entero se dejara dirigir a la ruina? Muy fácil, con promesas que solo se pueden mantener por un corto plazo y buscando un chivo expiatorio.

Todos sabemos que promesas como el no trabajar y recibir un pago mensual del estado no hacen más que aumentar la miseria de un país hasta el punto de llevarlo a la banca rota, no se puede esperar nada si uno no se ha esforzado, es tan solo sentido común, esto sólo era una promesa y las promesas se las lleva el viento… el medio para obtener el tan deseado estado de bienestar es la revolución bolivariana, que no es otra cosa que el robo de los recursos económicos de los venezolanos disfrazados de una causa social.

¿Y el chivo expiatorio?, los mismos de siempre: los judíos o Israel (El Estado Judío) como quieran llamarles, es obvio que algo como la revolución bolivariana no funcionaría, y de antemano los chavistas lo sabían, por lo que buscaron la forma de distraer a las mentes débiles, culparon a los mismos de siempre, a los judíos, los judíos son los malos de la película; entonces, si yo estoy en contra de los judíos soy bueno, y aun voy más lejos, si me hago amigo de los enemigos de los judíos, ¡entonces ahora soy más bueno!.

Y de esta forma, de un día para otro, entre los países de Medio Oriente, también se vislumbraba a Venezuela, junto a Irán, Siria, Líbano, Libia y la inexistente Palestina. Pronto se abrieron las puertas al grupo terrorista Hezbolá, abriendo viajes directos desde Teherán a Caracas, donde los terroristas viajan en primera clase, pues no tienen que pasar ningún filtro de seguridad en algún otro país, Hugo Chávez entabló amistad con Sadam Hussein, Assad, Gadafi, Abbas y Ahmadinejad. Tanto fue el descaro que cuando murió Chávez los grupos terroristas de Hezbolá y Hamás le rindieron homenaje.

Hugo Chávez no se midió la boca para maldecir a Israel en cadena nacional, cosa que fue aplaudida por los círculos “intelectuales” en toda América Latina. No es tan solo el hecho de maldecir a Israel lo que llevó a Venezuela a la miseria profunda, si no todas las fechorías del chavismo, porque por regla general aquel que maldice a Israel esconde detrás de esa maldición grandes violaciones a los derechos humanos. Chávez, maldijo a Israel para quitar hasta el último peso a los venezolanos y con dinero robado financiaba el terrorismo islámico; Hussein maldijo a Israel con tal de que el mundo lo dejara exterminar a los kurdos, ya sea quemándolos o enterrándolos vivos, todo esto bajo el amparo del sagrado Corán.

Por su parte, Assad y Erdogan, enemigos del estado de Israel, sus actos criminales han convertido a Siria en una carnicería humana; Turquía sigue practicando el exterminio sistemático de los cristianos y kurdos. Ahmadinejad maldecía a Israel, mientras su nación se esforzaba para terminar una bomba atómica para acabar con sus enemigos. Irán, un país que no conoce derechos humanos, que día a día se ejecutan mujeres, homosexuales, opositores, árabes, kurdos y cristianos al por mayor.

Gadafi maldijo a Israel mientras se complacía bombardeando y disparando a los opositores de su régimen, se desconoce el número exacto de libios torturados por tan solo criticar su dictadura. Gadafi, fue un gran patrocinador del terrorismo internacional; y de Abbas que podemos decir, un tipo cínico que se la vive alabando las hazañas de cómo los terroristas palestinos asesinan a civiles israelíes a mano fría.

Parece mentira, y es una locura que este tipo de personajes sean considerados héroes por grupos pseudo intelectuales en América Latina. Gracias a Dios, Hugo Chávez ya comparte su lugar junto a Gadafi y Saddam Hussein, y esperemos pronto se les reuna Assad, Abbas, Erdogan y todos aquellos que esconden detrás de sus maldiciones a Israel, crímenes contra la humanidad.

Desgraciadamente el Chavismo sigue en pie, ahora dirigido por Nicolás Maduro, mientras el panorama en Venezuela es desolador, los venezolanos se pelean en las tiendas por un kilo de harina, la industria nacional está destrozada, miles de estudiantes desaparecidos y su lista crece día a día, la gente trabaja por menos de 7 pesos mexicanos al día, si bien les va, la violencia ya se volvió un modo de vida, una herramienta de supervivencia. Pobre de nuestra hermana Venezuela, el dinero que tanto les hace falta, fue a dar a grupos terroristas.

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