La familia de Assad Abu Mahdi, residente del campo de refugiados de Nuseirat, en el centro de Gaza, acusó a las fuerzas de Hamás de matarlo a tiros en un control policial mientras estaba sentado en su vehículo junto a su hijo.
Según sus familiares, Abu Mahdi “no participaba en ninguna actividad política” cuando fue alcanzado por los disparos. El caso desató una nueva tensión interna en la Franja en medio de denuncias sobre ataques cometidos por miembros del grupo contra civiles gazatíes.
El diario londinense Asharq Al-Awsat informó que, después de que la familia reclamara el martes a Hamás que respondiera bajo la ley tribal, que exige venganza de sangre, el movimiento intentó enviar una delegación para alcanzar una salida y evitar represalias. La familia rechazó ese acercamiento.
En paralelo, medios de Gaza reportaron que Hamás mató a tiros el miércoles a Muhammad Abu Omara en la zona de Deir al-Balah. Hasta ahora no está claro el motivo. Uno de los reportes sostiene que Abu Omara estaba implicado en facilitar la entrada de ayuda en la Franja.
A estos hechos se sumó otro caso difundido en redes sociales. Según esos informes, a comienzos de esta semana Ashraf Nasser Salah, un gazatí que había expresado su apoyo a la paz con Israel, fue golpeado por miembros de Hamás y quedó gravemente herido.
