Un mapa visto por Reuters sitúa en Rafah un complejo temporal de EAU para miles de evacuados, aún sin decisión final, en zona israelí.
El mapa sitúa el complejo temporal de EAU en Rafah bajo control israelí
Los Emiratos Árabes Unidos han preparado planes para construir un complejo que aloje a miles de palestinos evacuados en una parte del sur de Gaza, en un área bajo control militar israelí. Un mapa de planificación que vio Reuters y varias personas al tanto del proyecto describen el lugar previsto y el nombre del sitio. Las fuentes presentan la iniciativa como un proyecto de alojamiento temporal para la población evacuada.
El mapa indica que el “UAE Temporary Emirates Housing Complex” se levantaría cerca de Rafah, próxima a la frontera con Egipto. Rafah llegó a tener cerca de un cuarto de millón de habitantes, pero hoy figura casi por completo destruida y sin población tras la actuación de las fuerzas israelíes. Un diplomático árabe precisó que los EAU aún no toman una decisión final sobre si financiar este proyecto piloto de viviendas.
Un funcionario emiratí declaró que el país del Golfo “sigue comprometido a ampliar sus esfuerzos humanitarios para apoyar a los palestinos en Gaza”, aunque no confirmó ni negó planes para ese sitio. Diplomáticos también expresaron dudas sobre la viabilidad política de la iniciativa. Según esas fuentes, muchos palestinos podrían rechazar un alojamiento en una zona controlada por Israel, mientras la gran mayoría vive en áreas de Gaza administradas por Hamás.
Uno de los diplomáticos afirmó que el ejército israelí despejó una amplia franja desde la costa del Mediterráneo hacia Rafah para facilitar proyectos de vivienda temporal como el previsto por los EAU. Otros diplomáticos señalaron que la iniciativa se parece a una propuesta estadounidense para construir viviendas temporales para palestinos en áreas de Gaza bajo control israelí. Según esas fuentes, el plan pasó de “Alternative Safe Communities” a “Planned Communities”.
Elementos clave citados en los planes de vivienda y su coordinación
- El mapa ubica el proyecto cerca de la “Línea Amarilla”, fijada en un alto el fuego de octubre para separar áreas controladas por Israel y por Hamás.
- El plan de Trump contempla una misión multinacional liderada por Estados Unidos para Gaza, con base en el sur de Israel.
- Estados Unidos denominó su propuesta de vivienda temporal “Alternative Safe Communities” y más tarde “Planned Communities”, según diplomáticos.
- Un funcionario estadounidense citó coordinación con Washington, el Board of Peace y un comité palestino respaldado por Estados Unidos para administrar Gaza.
- Un diplomático árabe indicó que los EAU aún no deciden si financian el proyecto piloto en Rafah.
Rafah aparece como inicio de la reconstrucción de Gaza en el plan Trump
Rafah, junto a la frontera con Egipto, aparece como el punto donde se espera que comience la reconstrucción de Gaza bajo el plan del presidente estadounidense Donald Trump. Ese enfoque busca una paz duradera en el enclave costero tras dos años de guerra devastadora. Sin embargo, los donantes han evitado comprometer fondos, ya que temen que los desacuerdos sobre el desarme del grupo terrorista Hamás devuelvan a las partes a un conflicto a gran escala.
De acuerdo con ese plan, se contempló el establecimiento de una misión multinacional liderada por Estados Unidos para Gaza, con base en el sur de Israel. En ese marco, cuatro diplomáticos al tanto de la iniciativa señalaron que funcionarios emiratíes compartieron detalles de un esquema para construir viviendas temporales y ofrecer servicios básicos en Rafah. El mapa aporta la referencia espacial del complejo y refuerza su vínculo con el marco de seguridad previsto.
El mapa señala que las viviendas previstas por los EAU quedarían cerca de la “Línea Amarilla”. Ese trazo se acordó en un alto el fuego de octubre para demarcar las zonas bajo control de Israel y las zonas bajo control de Hamás. Esta ubicación introduce interrogantes sobre la aceptación del proyecto. Diplomáticos indicaron que la mayoría de la población civil vive en áreas de Gaza administradas por Hamás, lejos del sector militarizado del sur.
En ese contexto, diplomáticos sostuvieron que la mayoría de los palestinos podría mostrarse reticente a trasladarse a una zona controlada por Israel. También apuntaron que la propuesta podría chocar con la realidad administrativa del enclave, ya que gran parte de la vida civil transcurre en territorios bajo control de Hamás. Estas consideraciones se suman a la cautela financiera de los donantes y al debate sobre el desarme del grupo terrorista.
Washington y EAU coordinan la propuesta y buscan presionar a Hamás
Un funcionario estadounidense afirmó que los EAU coordinaban su iniciativa de vivienda con Washington, con el Board of Peace y con un comité palestino respaldado por Estados Unidos que debe administrar Gaza. El funcionario describió al Board of Peace como un nuevo organismo global creado por Trump para resolver conflictos. También dijo: “Seguimos impresionados por los esfuerzos de los EAU para llevar una vida mejor a los gazatíes en Gaza”.
Según funcionarios estadounidenses, Washington esperaba que la construcción de viviendas en áreas controladas por Israel generara impulso hacia el desarme de Hamás. Para ese fin, buscaban inducir a los gazatíes a abandonar las zonas bajo control de Hamás y, con ese desplazamiento, reducir la base civil en la que se apoya el grupo terrorista. Estas metas, según las fuentes, guían la lógica del plan estadounidense y su coordinación externa en Gaza.
Kenneth Katzman, experto en Oriente Medio del The Soufan Center, afirmó que las “Alternative Safe Communities” se concibieron como un modo de “asfixiar gradualmente a Hamás”. Añadió que, para que el enfoque funcione, el proyecto tendría que desplegarse a gran escala y dar alojamiento a cientos de miles de palestinos. Katzman advirtió: “Un par de proyectos de vivienda no van a derrotar a Hamás. Hay que hacer mucho… para que tenga un efecto”.
Los EAU establecieron relaciones diplomáticas con Israel en 2020 en virtud de un acuerdo mediado por Trump. Consideran a Hamás y a otros grupos islamistas políticos como amenazas para la estabilidad de Oriente Medio. Aun así, cuatro diplomáticos expresaron dudas sobre si los palestinos se trasladarían en grandes números hacia áreas bajo control israelí, en especial desde zonas administradas por Hamás. Además, cuestionaron si estas propuestas entrañan el riesgo de una división permanente de Gaza.
El control territorial divide Gaza y condiciona la ayuda y el refugio
Diplomáticos subrayaron una diferencia con la iniciativa estadounidense: los emiratíes sí identificaron un emplazamiento donde no existían viviendas con anterioridad. Esa elección distingue el proyecto de otras propuestas en zonas con tejido residencial previo. Al mismo tiempo, esas fuentes mantuvieron dudas sobre la aceptación palestina y sobre el efecto político de situar el refugio en un sector controlado por Israel, con el posible riesgo de una división permanente de Gaza.
En la situación actual, el ejército israelí controla alrededor del 53% de Gaza, y mantiene bajo su control la zona más meridional que abarca Rafah. Ese sector corresponde a una ciudad en ruinas, casi destruida y despoblada tras la actuación militar israelí, según las fuentes citadas. Hamás controla el resto del territorio. Esta división territorial define qué áreas quedan bajo cada administración y condiciona la logística de cualquier plan de vivienda temporal y de servicios básicos.
En las zonas bajo control de Hamás, casi dos millones de palestinos viven en campamentos de tiendas muy densos y entre los escombros de barrios destruidos. Por ello, diplomáticos extranjeros y trabajadores humanitarios sostienen que la ayuda humanitaria y el refugio deberían dirigirse a las áreas donde se concentra la mayor cantidad de personas. Esa perspectiva contrasta con la localización del proyecto de Rafah, que se sitúa en un área con control militar israelí.
Según los diplomáticos, se cree que alrededor de 20.000 palestinos habitan zonas de Gaza bajo control militar israelí. Ese cálculo ayuda a dimensionar el número potencial de beneficiarios inmediatos si se ejecutan proyectos en esas áreas. También refuerza el debate sobre prioridades, ya que la mayor parte de la población civil permanece en el resto del enclave. La distribución demográfica influye en la discusión sobre viabilidad, aceptación y alcance de los planes de vivienda temporal.
