Estados Unidos proyecta celebrar el 19 de febrero en Washington la primera reunión de trabajo del Consejo de Paz, según dos diplomáticos árabes. Los mismos diplomáticos indicaron que Washington busca poner en marcha el panel con esa cita en la capital estadounidense, en un paso inicial para organizar su funcionamiento.
De acuerdo con esas fuentes, Estados Unidos envió invitaciones el viernes por la tarde a los otros 26 países que integran el panel. Los diplomáticos añadieron que esa información confirma un reporte del sitio de noticias Axios. La convocatoria, además, quedó asociada a una fecha ya definida.
El 19 de febrero coincide con el comienzo del mes sagrado de Ramadán, un calendario que puede dificultar la asistencia de dirigentes musulmanes. Ese cruce con la festividad religiosa introduce un factor logístico para varios países invitados y puede alterar planes de viaje y agendas oficiales.
Estados Unidos organizó el mes pasado una ceremonia de firma del Consejo de Paz al margen del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. Sin embargo, pese a que se convocó a varias decenas de países, participaron menos de dos docenas, en un marco de incomodidad con la carta del Consejo.
Ese malestar se vinculó con el diseño del documento, que presenta la iniciativa como un instrumento para usurpar a la ONU, y también con el enfrentamiento de Washington con países occidentales por Groenlandia. En ese entorno, la asistencia quedó por debajo de lo esperado, según las fuentes consultadas.
Funcionarios estadounidenses buscaron tranquilizar a sus aliados al señalar que el Consejo de Paz se concentrará al inicio solo en Gaza. Esa línea se alinea con una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que concedió al panel un mandato para supervisar la gestión posbélica de la Franja durante los próximos dos años.
La reunión del 19 de febrero se destinará a recaudar fondos para la iniciativa, que requiere al menos varios miles de millones de dólares para comenzar. La cita serviría para definir aportes y compromisos financieros, con el objetivo de activar el mecanismo y sostener su puesta en marcha.
Aun así, las fuentes describen dudas sobre el nivel real de apoyo, ya que numerosos países se muestran reticentes a involucrarse. Esa cautela se relaciona con el escepticismo acerca de que Hamás se desarme y de que Israel acepte retirarse más allá de la Franja, según los diplomáticos.
Mientras Egipto, Qatar y Turquía, mediadores de Oriente Medio en la guerra de Gaza, debatieron durante meses con Hamás posibles planes de desarme, no se presentó ninguna propuesta formal al grupo terrorista. Las conversaciones, según las fuentes, no se tradujeron en un documento presentado oficialmente.
Los mediadores plantean un esquema gradual que empiece por las armas más pesadas y ofrezca empleos o dinero a quienes entreguen sus armas, además de amnistía. Ese proceso tomaría varios meses, y uno de los diplomáticos árabes afirmó que es poco probable que Israel respalde una ruta más prolongada.
En paralelo, el Comité Nacional para la Administración de Gaza, que debe sustituir a Hamás en el gobierno de la Franja, todavía no ingresó al enclave desde su creación el mes pasado. La falta de entrada mantiene pendiente el reemplazo administrativo previsto para la etapa posterior al conflicto.
El enviado del Consejo de Paz para Gaza, Nickolay Mladenov, trabajó en un paquete de medidas para aliviar la situación humanitaria y dar al NCAG herramientas que le permitan entrar en la Franja con cierto grado de legitimidad, dijeron los diplomáticos árabes. Ese plan busca articular apoyo y capacidad operativa.
No obstante, Mladenov enfrentó dificultades para lograr cooperación del gobierno israelí, ya que Jerusalén sostiene que solo debe autorizarse ayuda vital en las zonas donde Hamás continúa presente. En esas áreas vive casi toda la población de Gaza, estimada en 2 millones de personas.
El primer ministro Benjamin Netanyahu planea permanecer en Washington del 18 al 22 de febrero en un viaje que se solapa con la reunión prevista del Consejo de Paz. Su presencia en la ciudad coincide con el calendario del encuentro, lo que añade un componente político a la convocatoria.
Netanyahu no asistió a la ceremonia de firma en Davos por la orden de arresto internacional que enfrenta. Aunque expresó su rechazo a que la administración Trump incluyera a Qatar y Turquía en la Junta Ejecutiva de Gaza del Consejo de Paz, los diplomáticos árabes sostienen que tendría pocas alternativas.
Según esas fuentes, ausentarse de la reunión en Washington mientras ya se encuentra en la ciudad se interpretaría como un desaire al presidente estadounidense. Uno de los diplomáticos árabes, al tanto de la planificación, afirmó que Trump y Netanyahu prevén reunirse en la Casa Blanca un día antes del encuentro del Consejo de Paz.
