El enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio, Steve Witkoff, aseguró que la administración Trump espera que Hamás libere al rehén estadounidense-israelí Edan Alexander como señal de buena voluntad.
“Edan Alexander es una prioridad para nosotros. Todos los rehenes son importantes, pero él es estadounidense y está herido”, afirmó Witkoff a la prensa en una reunión fuera de la Casa Blanca.
Sus declaraciones sugieren que la liberación de Alexander fue discutida en las negociaciones directas que el enviado de rehenes de EE. UU., Adam Boehler, sostuvo con Hamás y que se filtraron ayer a los medios.
“Adam Boehler, nuestro enviado especial, ha mantenido conversaciones. Creemos que Hamás no ha sido transparente con nosotros y es momento de que lo sea”, señaló Witkoff. “La liberación de Edan Alexander enviaría un mensaje significativo. Veremos cómo responde Hamás”.
El funcionario también mencionó que el presidente ha dejado claro qué considera aceptable en este proceso. “Esperamos una conducta positiva la próxima semana. Si eso ocurre, podré viajar y continuar las discusiones”, añadió.
Frente a las preocupaciones de algunas familias de rehenes sobre una posible prioridad hacia ciudadanos estadounidenses, Witkoff insistió en que el presidente valora a todos los cautivos por igual. Recordó que la mayoría de los rehenes liberados que se reunieron con Trump ayer no eran estadounidenses.
“Queremos que Edan regrese, pero también queremos que todos vuelvan”, destacó, aludiendo a unas dos docenas de rehenes que aún estarían con vida, además de los cuerpos que Estados Unidos busca recuperar.