El gobierno francés apoya la propuesta árabe para la reconstrucción de la Franja de Gaza bajo el control de la Autoridad Palestina y resalta la necesidad de excluir a Hamás de la gestión del territorio.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia, Christophe Lemoine, calificó el plan de los líderes árabes como una base “seria y creíble” para abordar la reconstrucción, gobernanza y seguridad en Gaza tras la guerra. No obstante, subrayó que Hamás debe quedar completamente fuera del gobierno de la zona, ser desarmado y garantizar la seguridad de Israel.
Los líderes árabes han presentado un plan para financiar la reconstrucción del enclave mediante un fondo fiduciario, con el objetivo de restituir el control a la Autoridad Palestina, que gobernó Gaza hasta 2007, cuando fue desplazada por Hamás. La iniciativa se contrapone al plan del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que propone que Washington tome el control del territorio y reubique a su población en otras regiones.
El presidente egipcio, Abdel-Fattah el-Sissi, ha defendido que su propuesta garantizará que los palestinos permanezcan en su territorio, devastado por la guerra. Según el plan de El Cairo, Gaza sería administrada por tecnócratas palestinos sin vínculos con Hamás hasta la consolidación de una nueva gobernanza. Al-Sissi reiteró que la paz solo será posible mediante la creación de un Estado palestino y urgió a una vía política efectiva para alcanzar una solución duradera, en línea con las resoluciones internacionales.

La cumbre de la Liga Árabe sobre la reconstrucción de Gaza tuvo lugar un día después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reafirmara su respaldo al plan de Trump, al que calificó como “visionario e innovador”. Sin embargo, tanto los palestinos como el mundo árabe y numerosos aliados de Israel y Estados Unidos han rechazado la propuesta de Washington, denunciando cualquier intento de expulsión forzada de los habitantes de Gaza.
Frente a esta postura, el plan egipcio titulado “Recuperación Temprana, Reconstrucción y Desarrollo de Gaza” destaca la necesidad de preservar los derechos de la población palestina y defiende la solución de dos Estados. Washington, sin embargo, ha descartado la propuesta árabe y mantiene su apoyo al plan de Trump, que contempla controlar Gaza y trasladar a su población.
El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Brian Hughes, ha argumentado que la iniciativa árabe no toma en cuenta la “inhabitabilidad” de Gaza y las condiciones precarias en que viven sus habitantes. Aseguró que Trump sigue comprometido con la reconstrucción del enclave sin la presencia de Hamás. No obstante, Hughes dejó abierta la posibilidad de diálogo con aliados árabes para explorar alternativas que contribuyan a la estabilidad de la región.
El plan árabe propone la creación de un comité independiente de tecnócratas palestinos para gestionar Gaza temporalmente antes de ceder el control a la Autoridad Palestina. También rechaza la reubicación de la población, un punto central en la propuesta de Trump. Sin embargo, el documento no detalla un mecanismo específico para el desarme de Hamás, lo que ha generado críticas por parte de Israel y Estados Unidos, que exigen su desmantelamiento completo.

Netanyahu insiste en que la propuesta de Trump es la única viable para la región y sostiene que los habitantes de Gaza deberían tener la opción de emigrar a otros países si así lo desean. Un alto funcionario israelí reveló que el primer ministro ha mantenido conversaciones con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sobre la implementación del plan de Trump, que contempla la “emigración voluntaria” y una transformación radical del enclave palestino.
Mientras Trump defiende que los dos millones de residentes de Gaza sean reasentados en otro territorio para convertir la zona en un destino turístico, sus aliados árabes rechazan firmemente esta idea y mantienen su postura en favor de la solución de dos Estados.