La organización terrorista Hamás rechazó el sábado la propuesta israelí de prolongar la primera fase del acuerdo de alto el fuego en Gaza. Este pacto permitía la liberación de rehenes vivos a cambio de terroristas palestinos presos, mientras se mantenía la tregua.
El acuerdo inicial, con una duración de 42 días, expira oficialmente el sábado. Hasta la fecha, 33 rehenes israelíes han sido liberados, ocho de ellos sin vida, junto con cinco ciudadanos tailandeses. Israel también liberó a casi 2.000 terroristas palestinos presos.
Pese a las expectativas sobre la reanudación de las negociaciones durante el fin de semana, el portavoz de Hamás, Hazem Qassem, informó a Al-Araby TV que no existen conversaciones en curso para una segunda fase del alto el fuego en la Franja de Gaza.
El pacto firmado el 19 de enero estipula que en la segunda fase serán liberados los rehenes que continúan con vida, estimados en 24, mientras las FDI completarían su retirada total de Gaza. Una tercera etapa prevé la entrega de los cuerpos de rehenes muertos el 7 de octubre o en cautiverio, lo que llevaría al fin definitivo de la guerra.

Tras la postura de Hamás, medios hebreos informaron que el primer ministro Benjamín Netanyahu programó reuniones con ministros de alto rango y funcionarios de defensa para evaluar el estado del acuerdo el sábado a las 19:30. Netanyahu también sostuvo una prolongada conversación telefónica el viernes por la noche, que se extendió hasta el Shabat.
Las negociaciones sobre la segunda fase, celebradas en El Cairo, contaron con la participación de representantes de Israel, Qatar, Egipto y Estados Unidos. Sin embargo, los negociadores israelíes regresaron a Jerusalén el viernes sin que Hamás asistiera, ya que la posición del grupo fue transmitida por mediadores egipcios y qataríes.
Basem Naim, miembro del buró político de Hamás, declaró a Associated Press que no hubo avances en las negociaciones antes de que la delegación israelí abandonara El Cairo.
El futuro de las conversaciones sigue incierto. Naim aseguró que desconoce cuándo podrían retomarse las negociaciones y si los mediadores regresarán a la capital egipcia.
Una fuente cercana a Hamás, citada por la cadena saudí Asharq, atribuyó la falta de acuerdo a la “dilación de Israel”. Según la fuente, Jerusalén busca extender la primera fase, lo que Hamás considera una “violación del acuerdo”. La segunda fase debería incluir la liberación de los rehenes restantes y medidas para un cese definitivo de la guerra, incluyendo el retiro de las tropas israelíes de Gaza.
El mismo informante aseguró que Hamás exigió a los mediadores que presionen a Tel Aviv para cumplir con todos los términos pactados. Acusó a Israel de incumplir el acuerdo y de retrasar el inicio de la segunda fase de negociaciones.
El sábado marcaba el fin de la primera fase del alto el fuego, pero las partes en conflicto no han definido qué ocurrirá en caso de que no se logre un nuevo acuerdo. Dos funcionarios israelíes declararon a Reuters que su gobierno intentaba extender la tregua inicial, con la condición de que Hamás liberara tres rehenes por semana a cambio de terroristas palestinos presos.
Un diplomático occidental informó a The Times of Israel que Israel se prepara para retomar las hostilidades, pues considera que la tregua no durará más de unas pocas semanas.
Las FDI modificarían su estrategia en caso de reanudarse la guerra. Autoridades políticas y militares israelíes han prometido una ofensiva más intensa. Sin embargo, el diplomático consultado afirmó que no se vislumbran cambios en la postura estratégica de Israel respecto a la posibilidad de una alternativa a Hamás.
El gobierno israelí sigue determinado a desmantelar la estructura militar y gubernamental de Hamás antes de establecer una alternativa en Gaza. Según el diplomático, esta estrategia es “errónea” y la planificación de un nuevo gobierno debería realizarse de manera simultánea con la ofensiva de las FDI.
“De lo contrario, Israel enfrentará una ocupación indefinida y una insurgencia permanente de Hamás”, advirtió.

Un funcionario israelí negó la posibilidad de retirar las tropas de las FDI del Corredor Filadelfia, que separa Gaza de Egipto, pese a que el acuerdo establece su retirada antes del día 50 del alto el fuego.
Israel argumenta que la frontera es una vía clave de contrabando que Hamás utilizaría para reforzar su arsenal y reorganizar sus fuerzas si las FDI abandonan la vigilancia. Tanto Hamás como Egipto rechazan la presencia israelí en la zona.
“No nos iremos del Corredor Filadelfia. No permitiremos que los asesinos de Hamás vuelvan a nuestras fronteras con armas y vehículos, ni que se rearmen a través del contrabando”, declaró el funcionario israelí.
Israel, con respaldo de Estados Unidos, mantiene su postura de impedir cualquier participación de Hamás en el futuro gobierno de Gaza. Netanyahu también ha descartado la posibilidad de que la Autoridad Palestina asuma el control del enclave.