Hamás ha confirmado que la hermana de su líder, Ismail Haniyeh, murió en un ataque aéreo nocturno en el campo de Shati, en la ciudad de Gaza.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que aviones de combate atacaron dos edificios en Shati y en el barrio de Daraj en Gaza, presuntamente utilizados por Hamás.
Según el ejército, entre las víctimas se encontraban terroristas que participaron en la masacre del 7 de octubre y estaban involucrados en la toma de rehenes.
Hamás declaró que al menos 10 personas murieron en el ataque en Shati, incluyendo a la hermana de Haniyeh, y ocho miembros de una misma familia murieron en los ataques en Daraj, que afectaron a dos escuelas, una de ellas bajo gestión de la UNRWA.
El grupo terrorista responsabiliza “a la administración del presidente estadounidense Joe Biden por la continuación de la guerra”, y hace un llamado a “la nación árabe e islámica y a las personas libres del mundo a intensificar su movilización y aumentar la presión para detener la agresión”.
La FDI afirmó que realizó vigilancia aérea, utilizó “municiones de precisión” y empleó inteligencia adicional para mitigar el daño a civiles en los ataques. Además, acusó a Hamás de “violar sistemáticamente el derecho internacional al explotar estructuras civiles y utilizar a la población civil como escudos humanos para su actividad terrorista contra Israel”.