La FDI reportó un lanzamiento fallido desde Gaza que no cruzó la frontera y evidenció fragilidad del alto el fuego antes de su segunda fase.
Intento de lanzamiento fallido desde Gaza y respuesta militar de Israel
Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que detectaron un intento de lanzamiento de cohete desde la ciudad de Gaza hacia territorio israelí. Los sistemas de vigilancia lo identificaron a tiempo y el proyectil no cruzó la frontera. El hecho no dejó víctimas y resultó inusual en el contexto actual. Antes de la guerra en Gaza, Hamás y otros grupos realizaban disparos frecuentes contra comunidades del sur de Israel, dinámica que definió la seguridad regional durante años.
El ejército señaló que el proyectil cayó dentro de Gaza, cerca de un hospital. Medios hebreos situaron el impacto en las proximidades de posiciones avanzadas de la FDI. Tras el intento, la FDI afirmó que ejecutó un ataque preciso contra el punto de disparo y advirtió que tratará con gran severidad cualquier intento de grupos terroristas en Gaza destinado a atacar a fuerzas israelíes o a civiles, sin excepciones.

El episodio surgió como una señal adicional de la debilidad del alto el fuego vigente desde el 10 de octubre. La coyuntura mostró fisuras en un escenario que todavía mantiene tensiones. La segunda fase del alto el fuego, que Estados Unidos prevé activar la próxima semana, busca definir estructuras de gobernanza y seguridad duraderas para el enclave, con criterios que aspiran a estabilizar la Franja y a evitar una nueva escalada de violencia.
La situación en Gaza continúa inestable, con áreas bajo control israelí y zonas dominadas por Hamás. Ese equilibrio frágil condiciona la implementación de cualquier entendimiento. En paralelo, la FDI recalcó su postura y la necesidad de neutralizar plataformas de lanzamiento. La combinación de vigilancia, respuestas precisas y advertencias públicas pretende limitar nuevos intentos, aunque el contexto general mantiene incertidumbre y genera dudas sobre la resistencia real del cese de hostilidades.
Claves rápidas del incidente y del contexto diplomático
- El proyectil cayó dentro de Gaza, cerca de un hospital, según el ejército.
- El intento resultó inusual y no dejó víctimas, de acuerdo con los reportes.
- El alto el fuego rige desde el 10 de octubre, con señales de fragilidad.
- La FDI atacó el punto de disparo tras detectar el lanzamiento fallido.
- Medios hebreos ubicaron el impacto cerca de posiciones avanzadas de la FDI.
Incidentes adicionales y operaciones militares en el norte y el sur

Autoridades sanitarias palestinas vinculadas a Hamás informaron que dos personas, una mujer y un niño, sufrieron heridas el jueves en dos incidentes de disparos separados atribuidos a fuerzas israelíes en el norte y en el sur de Gaza. Israel no emitió una reacción inmediata. Los reportes añadieron complejidad a una jornada marcada por el intento fallido de lanzamiento, con focos de violencia dispersos que mantuvieron presión sobre el alto el fuego y su horizonte inmediato.
Además, un ataque diferente de la FDI ocurrido el miércoles contra un terrorista de alto rango no alcanzó su objetivo, según el portal Ynet. El medio indicó que el ejército investiga las causas del fracaso y que la identidad del operativo de Hamás permanece sin definir. La información disponible describió un escenario de incertidumbre táctica y la necesidad de ajustes operativos, con el objetivo de evitar errores y de sostener precisión en futuras acciones.
De acuerdo con los reportes, dos personas murieron en ese ataque. El hecho se produjo después de que operativos de Hamás abrieran fuego contra una zona del norte de la Franja donde fuerzas israelíes llevaban a cabo labores operativas. La secuencia reflejó un intercambio de acciones que elevó la tensión local, con consecuencias mortales y con interrogantes sobre la eficacia de la identificación de objetivos en entornos urbanos densos y altamente volátiles.
La FDI reiteró que tratará con gran severidad cualquier intento de atacar a fuerzas israelíes o a civiles. Esa posición busca disuadir nuevos disparos y subraya prioridades de seguridad. La combinación de investigaciones internas y advertencias públicas pretende afinar procedimientos. La persistencia de incidentes, sin embargo, mantiene el riesgo de deterioro, especialmente en sectores donde la presencia militar y la actividad de grupos armados compiten por el control del terreno y por la iniciativa operativa.
Negociaciones para la segunda fase del alto el fuego y dudas

Representantes de Israel y de varios países ultimaron preparativos para la segunda fase del alto el fuego en Gaza, una etapa que Estados Unidos prevé activar la próxima semana dentro de su estrategia de contención de la guerra. Esa fase busca definir estructuras de gobernanza y seguridad duraderas para el enclave. Aunque el calendario permanece, la fragilidad reportada y los incidentes recientes mostraron obstáculos que podrían afectar el ritmo y la profundidad del futuro entendimiento.
Ese miércoles, diversas fuentes señalaron que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pretende poner en marcha la segunda fase del alto el fuego aunque el cuerpo del rehén israelí asesinado Ran Gvili continúa retenido en Gaza. Trump planea anunciar la creación de la Junta de Paz. La iniciativa avanza con elementos pendientes del acuerdo, incluido el desarme de Hamás, que el grupo rechaza, y la reapertura del paso fronterizo de Rafah entre Gaza y Egipto.
Israel muestra disposición hacia la Junta de Paz. El jueves, el presidente Isaac Herzog se reunió con el exenviado de la ONU para Oriente Medio, Nikolay Mladenov, a quien se considera posible representante de la junta sobre el terreno en Gaza. Según Channel 14, medio afín al primer ministro, Benjamin Netanyahu también sostendrá una reunión con Mladenov, señal que apunta a coordinación política interna respecto del eventual papel internacional en la administración del enclave.
Ese mismo jueves, España expresó su disposición a desplegar tropas en la Franja de Gaza para misiones de mantenimiento de la paz cuando surja la oportunidad, postura similar a la que mantiene ante un eventual envío de fuerzas a Ucrania, según declaró el primer ministro Pedro Sánchez. Añadió que España debe participar en la reconstrucción de la esperanza en Palestina y describió la situación como intolerable. España reconoció un Estado palestino en 2024 y mantiene una postura crítica.
Crisis financiera en la UNRWA y efectos sobre sus operaciones previstas

La UNRWA comunicó el despido de cientos de empleados debido a una severa falta de fondos. El martes, 571 miembros del personal local de la agencia, fuera de Gaza, recibieron la notificación de separación con efecto inmediato, según un portavoz que se comunicó con AFP por correo electrónico. La agencia, con más de siete décadas de trabajo, brinda asistencia a refugiados palestinos en Gaza, Judea y Samaria, Líbano, Jordania y Siria, conforme a su mandato internacional vigente.
Israel critica a la UNRWA desde hace años y denuncia vínculos entre parte de su personal y grupos terroristas, incluidos empleados implicados en las atrocidades del 7 de octubre. El gobierno aprobó leyes que prohíben a la agencia operar en Israel y restringen su actividad en Gaza y en Judea y Samaria. Esas decisiones y cuestionamientos públicos presionaron el entorno de cooperación y afectaron la percepción internacional sobre la agencia y sobre sus mecanismos internos de control.
Las contribuciones voluntarias disminuyeron a medida que crecieron esas críticas. La caída derivó en una crisis financiera sin precedentes, de acuerdo con el portavoz. Según la agencia, las operaciones previstas para 2025 requerían unos $880 millones y solo recibió alrededor de 570 millones, cifra que abrió una brecha grave y comprometió su capacidad de funcionamiento. Tal como están las cosas, la agencia espera un déficit sustancial en 2026 y proyecta un panorama presupuestario negativo.
El portavoz precisó que la agencia registró la muerte de más de 300 empleados en Gaza desde el inicio de la guerra y que aún mantiene cerca de 12.000 trabajadores activos dentro del territorio. Todo el personal afectado por los despidos había trabajado originalmente en Gaza y logró salir al comienzo de la guerra. La mayoría no pudo continuar sus tareas a distancia y permaneció sin sueldo hasta marzo, cuando pasó a licencia excepcional sin sueldo, una situación que sigue sin solución.
