Nickolay Mladenov afirmó que el comité tecnocrático para administrar Gaza no podrá ingresar mientras “continúen las violaciones del alto el fuego” y falte un marco acordado.
Mladenov condiciona el ingreso del NCAG a un cese real de violaciones
El Alto Representante de la Junta de Paz para Gaza, Nickolay Mladenov, afirmó en la Conferencia de Seguridad de Múnich que el comité tecnocrático palestino designado para administrar Gaza en lugar de Hamás no podrá entrar en la Franja mientras persistan las violaciones del alto el fuego. Señaló que es necesario garantizar que esas vulneraciones se detengan para evitar que el órgano quede expuesto y pierda eficacia.
Mladenov no atribuyó la responsabilidad ni a Israel ni a Hamás. Indicó que, si el comité entra en Gaza y las violaciones continúan, el resultado sería “avergonzar” al órgano y volverlo ineficaz. En ese contexto, pidió no consolidar el statu quo que divide la Franja entre zonas bajo control de Israel y de Hamás, y sostuvo que la vía para impedirlo exige permitir el ingreso del NCAG y su reemplazo de Hamás.
Según el plan de alto el fuego impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), integrado por tecnócratas palestinos sin afiliación a Hamás ni a la Autoridad Palestina, debe dirigir la reconstrucción con respaldo de una Junta de Paz liderada por Estados Unidos. Mladenov, exministro búlgaro y exenviado de la ONU a Oriente Medio, asumió un rol central el mes anterior.

Sus declaraciones coincidieron con lo señalado por el jefe del Estado Mayor de las FDI, teniente general Eyal Zamir, quien sostuvo que el ejército responderá a cualquier violación y mantendrá los objetivos de desmilitarizar la Franja y desarmar a Hamás. Durante una visita a Gaza, dijo que los planes están listos si el gobierno ordena activarlos. Israel realiza ataques diarios contra lo que describe como operativos terroristas.
Condiciones que Mladenov plantea para la transición en Gaza
- Hamás debe transferir al NCAG el control de las instituciones civiles, con planificación y verificación.
- Las violaciones del alto el fuego deben detenerse para evitar que el comité quede expuesto e ineficaz.
- Debe producirse un aumento radical de la ayuda: viviendas temporales, tiendas, caravanas, medicamentos y alimentos.
- El NCAG necesita recursos suficientes, con una recaudación de fondos prevista en Washington.
- Debe existir un marco acordado para el desmantelamiento de armas en Gaza.
Ataques, conversaciones en El Cairo y control de la Línea Amarilla
Las FDI informaron que ejecutaron un ataque aéreo contra dos operativos terroristas que entraron en un edificio del lado controlado por Israel de la línea de alto el fuego en el norte de Gaza. Según el comunicado, la fuerza aérea atacó el edificio para eliminar la amenaza tras la identificación realizada por reservistas de la Brigada Alexandroni. En paralelo, el ministerio de salud de Gaza dirigido por Hamás informó que el saldo de muertos desde el alto el fuego de octubre se acerca a 600.

Ese mismo día, una delegación de Hamás encabezada por el principal negociador del grupo, Khalil al-Hayya, llegó a El Cairo para conversaciones previstas centradas en el desarme, según un diplomático árabe. Los contactos continúan desde hace meses, aunque en gran medida se mantienen en un plano teórico porque Estados Unidos no presentó una propuesta formal. Un funcionario estadounidense declaró que Washington prevé presentar su plan en las próximas semanas, sin fecha precisa.
Los mediadores regionales —Egipto, Qatar y Turquía— mantuvieron conversaciones con líderes de Hamás para identificar qué condiciones aceptaría el grupo. Sin un organismo alternativo al frente, Hamás reforzó su control del lado que administra en la Línea Amarilla, de la que Israel se retiró conforme al acuerdo del 9 de octubre. Un diplomático árabe indicó que Estados Unidos esperó hasta enero para revelar los nombres del NCAG tras demoras israelíes.
Dos diplomáticos árabes señalaron que, luego de planes iniciales para que el NCAG entrara a finales de enero y principios de febrero, se acepta que no puede fijarse un calendario específico. Según esas fuentes, el órgano tecnocrático aún carece de herramientas necesarias para gobernar el enclave. En ese marco, Mladenov subrayó que la prioridad debe ser alivio inmediato para los gazatíes y la construcción de instituciones transparentes.
Ayuda, restricciones y el rol de seguridad en el plan de desarme
Mladenov reclamó un aumento radical de la ayuda que entra en Gaza, con materiales necesarios desde hace tiempo: viviendas temporales, tiendas de campaña, caravanas, medicamentos y alimentos. Señaló que ese flujo debe permitir que la población perciba cambios básicos con rapidez. Israel mantiene una prohibición estricta sobre artículos de doble uso, que considera susceptibles de convertirse en armas, mientras organizaciones humanitarias advierten que la restricción incluye suministros que salvan vidas.

En materia de seguridad, Mladenov afirmó que la nueva fuerza policial palestina que se desplegará en Gaza tendrá un papel más relevante en el desmantelamiento que la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), aún no establecida y también prevista en el plan. Indicó que la fuerza policial debe poder asegurar el terreno con asistencia de la ISF. Sostuvo que depender de tropas internacionales para vigilar Gaza supone un enfoque equivocado.
Consultado por prioridades financieras una vez asegurada la financiación, Mladenov enumeró como primer objetivo la ampliación de la ayuda humanitaria, como segundo la recuperación de emergencia y como tercero la seguridad. Añadió que, para una reconstrucción sostenible, se requiere que el NCAG gobierne de manera efectiva, que exista un proceso de desmantelamiento de armas y que se produzca una retirada israelí, en paralelo con el desarme de Hamás según el plan.
Sin embargo, el primer ministro Benjamin Netanyahu insistió en que Israel mantendrá un control de seguridad general sobre la Franja, y el ministro de Defensa, Israel Katz afirmó que las FDI conservarán una presencia física. Mladenov expresó que espera que el NCAG gobierne en cooperación con la Autoridad Palestina y que se avance en el despliegue de una nueva fuerza de seguridad palestina, con una reducción significativa de armas de Hamás.
Incentivos, marco político y debate sobre representación palestina
Dos fuentes familiarizadas con discusiones sobre el plan estadounidense de desmantelamiento señalaron que el principio central busca privar a Hamás de armas que puedan utilizarse para amenazar a Israel. El esquema contempla la entrega de armamento pesado, la destrucción de instalaciones de fabricación e incentivos para entregar armas ligeras. Esos incentivos incluirían fondos, empleos y amnistía para quienes cooperen, y se aplicarían por secciones de Gaza durante meses.

Mladenov sostuvo que la gobernanza del NCAG, el desarme de Hamás y la retirada de Israel son fundamentales para volver a una resolución política de la cuestión palestina. Añadió que esa resolución exige negociación, liderazgo palestino sobre el territorio ocupado y diálogo facilitado por Estados Unidos, Europa y otros actores. También mencionó que una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU de noviembre asigna mandato a la Junta de Paz para supervisar Gaza y exige reformas significativas de la Autoridad Palestina.
Rechazó que la Junta de Paz y sus juntas ejecutivas supervisen al NCAG, y afirmó que esos órganos brindarán apoyo, orientación y asistencia. Dijo que el enfoque debe garantizar ayuda inmediata, establecer instituciones transparentes y evitar armas fuera del control de la autoridad transitoria. Consideró que, si Gaza permanece dividida y Hamás continúa en el enclave, el escenario prepara un fracaso cuyo costo recaerá en palestinos e israelíes.
En el panel también participó el alto funcionario emiratí Anwar Gargash, quien indicó que los EAU no enviarán tropas a la ISF, aunque mantendrán esfuerzos humanitarios y usarán sus vínculos con Israel para mostrar otra perspectiva. Añadió que aumentar drásticamente la ayuda es imprescindible, pero estimó inútil avanzar sin un horizonte político. Sobre la falta de un representante palestino en la Junta de Paz, sostuvo que esa situación debe cambiar.
