Veinticinco peatones cruzaron ayer el paso de Rafah en ambos sentidos, de acuerdo con lo señalado por un funcionario de la Unión Europea. Entre los 25 gazatíes que entraron en Egipto figuran pacientes y familiares que los acompañan, según precisó ese mismo funcionario.
El funcionario indicó que no se conoce con exactitud cuántas personas recibieron una negativa para cruzar el paso. La información disponible no permite determinar el número de solicitantes a los que se les impidió el tránsito, pese a que se registraron movimientos en cada dirección.
El lunes marcó el inicio de una reapertura limitada del paso de Rafah, una medida que palestinos y organizaciones internacionales recibieron como un hito dentro del alto el fuego en Gaza. No obstante, el flujo real diario quedó por debajo de las cifras autorizadas.
El cupo permitido se fijó en 50 personas al día para entrar en la Franja y en hasta 150 para salir de ella hacia Egipto. En ese esquema se contemplaron 50 pacientes médicos, cada uno con un máximo de dos acompañantes, como parte del total habilitado para el cruce.
Todos los palestinos de Gaza que intentan entrar o salir de la Franja deben obtener la aprobación de Egipto. Las autoridades egipcias remiten los nombres al servicio de seguridad interior de Israel, el Shin Bet, para que otorgue la autorización correspondiente antes de permitir el tránsito.
Israel controla a distancia la salida de los gazatíes hacia Egipto. Desde una sala de control, agentes israelíes usan software de reconocimiento facial para comprobar que quienes abandonan la Franja figuran en la lista de nombres autorizados y, tras esa verificación, abren una puerta del paso para dejarlos cruzar.
