El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, se desplazó hacia la localidad beduina sureña de Tarabin al-Sana tras un presunto ataque incendiario ocurrido durante la noche en una comunidad judía cercana, hecho que activó presencia policial y atención gubernamental en la zona del sur israelí.
En Lehavim, localidad acomodada situada al noreste de Tarabin al-Sana, cinco coches quedaron envueltos en llamas, episodio que la policía considera un incendio provocado como represalia por una amplia redada realizada previamente en la aldea beduina, según las primeras evaluaciones oficiales difundidas tras el suceso.
Está previsto que el ministro emita un mensaje a la entrada de Tarabin al-Sana para denunciar el ataque de “price tag” contra la operación policial destinada a “devolver la gobernanza al Néguev”, conforme a lo informado por su oficina en declaraciones oficiales previstas para hoy.
Las tensiones se mantienen elevadas en el Néguev desde hace un mes y la policía refuerza la lucha contra el crimen en el sector beduino, como parte de la Operación Nuevo Orden, iniciativa que Ben Gvir anunció a mediados de noviembre con despliegues constantes adicionales.
El lunes, cientos de agentes fuertemente armados ingresaron en Tarabin al-Sana en una redada en curso que suma hasta ahora 27 arrestos, incluidos cuatro menores bajo sospecha de lanzamiento de piedras. Los residentes denunciaron que la operación supone un castigo colectivo según testimonios locales recogidos.
