El exprimer ministro Naftali Bennett anunció un paquete de beneficios dirigido a soldados y reservistas, como respuesta directa al intento actual del gobierno de aprobar una ley que exime del reclutamiento a estudiantes de yeshivá haredíes, iniciativa que bautizó como la “ley de los miembros del servicio”.
En una declaración grabada en video, Bennett afirmó: “Desde hoy, quienes sirven están arriba, y quienes eligen evadir el servicio están abajo”. El dirigente regresó a la arena política el año pasado tras registrar un nuevo partido y figura como principal rival potencial del primer ministro Benjamin Netanyahu.
Al presentar la iniciativa, sostuvo: “Esta será la ley insignia del próximo gobierno”, y agregó que toda fuerza política interesada en integrar su futura coalición deberá respaldar sin reservas el proyecto. Para Bennett, el texto fija una línea clara entre quienes sirven al país y quienes optan por no hacerlo.
Bennett definió la propuesta como un mecanismo para respaldar a quienes cumplen el servicio, recortar recursos a quienes lo evaden e incentivar el alistamiento haredí. En ese marco afirmó: “Esta ley hará que enormes cantidades de jóvenes haredíes se incorporen a las FDI”. El planteo vincula derechos.
El exprimer ministro remarcó: “Servimos en las FDI por un sentido de misión y amor por nuestro país, y seguiremos sirviendo bajo cualquier circunstancia independientemente de las condiciones económicas”, y subrayó que la enmienda resulta “esencial económica y moralmente, y también unirá a la nación”.
Según el esquema propuesto, los reservistas en servicio activo accederán a subvenciones para la compra de su primera vivienda, ayudas para cuidado infantil y cobertura permanente de facturas de servicios públicos mientras mantengan su condición dentro del sistema de reservas. El beneficio se extiende durante el servicio.
Quienes completen el servicio obligatorio obtendrán la financiación total de títulos de grado, ventaja hoy limitada a soldados de combate. Además, ese grupo recibirá maestrías cubiertas íntegramente. El plan incluye otros beneficios para conscriptos licenciados, como subsidios de cuidado infantil y transporte público, entre otros apoyos.
En contraste, Bennett afirmó que “quienes elijan no servir simplemente no recibirán nada”. Sostuvo que la iniciativa se financiará con NIS 25.000 millones, recursos que hoy se destinan a “evasores del reclutamiento y prebendas de la coalición”, según explicó. “Este dinero existe”, subrayó, tras detallar el origen presupuestario.
El exprimer ministro añadió que el proyecto “inyectará más de NIS 100.000 millones en la economía”, fondos que hoy se desperdician por la evasión del reclutamiento. Aseguró que el diseño contó con exfuncionarios de Presupuesto y Vivienda que identificaron con precisión esos montos disponibles actuales hoy.
