Dieciocho diputados de línea dura de Likud, Otzma Yehudit y Sionismo Religioso reclamaron al gabinete del primer ministro Benjamin Netanyahu que descarte el aparente plan de las FDI para establecer una nueva zona de amortiguamiento en el sur del Líbano y adopte en su lugar la “ocupación y control total” del territorio hasta el río Litani, junto con la “evacuación” de la población local.
La exigencia fue planteada en una carta abierta firmada por legisladores encabezados por el diputado del Likud Amit Halevi. En el texto, piden al gobierno “no aprobar la ocupación de solo una estrecha franja” de terreno junto a la frontera y fijar metas “que provoquen un cambio fundamental en el Líbano, incluida la ocupación total hasta el río Litani y la evacuación completa de la población”.
Los firmantes sostienen que “Conformarse con unos pocos kilómetros sería una oportunidad histórica perdida que devolvería la amenaza a los residentes” del norte y afirman que recientes reportes de las FDI “indican un deseo de limitar los objetivos de la campaña”. Añaden que, si ese es el caso, el gabinete debe rechazar el plan operativo del ejército.
En la misma carta, los diputados insisten en que “En cambio, la ocupación y el control total hasta el Litani y más allá en el sector oriental constituirán una verdadera palanca contra el gobierno libanés para la eliminación de Irán y sus simpatizantes y pueden llevar a una paz a largo plazo”. También agregan: “Esta es una línea fronteriza más corta, más segura y más efectiva que la frontera actual, y es nuestro deber posicionar a las fuerzas de las FDI en esta línea”.
El documento afirma además que “todas las aldeas chiíes en el sur del Líbano están controladas indiscutiblemente por Irán y sus socios y forman parte de un dispositivo que representa una amenaza existencial para Israel”. Entre los firmantes figuran Ariel Kallner, de Likud; Zvi Sukkot, de Sionismo Religioso; y Limor Son Har-Melech, de Otzma Yehudit.
La carta se conoció después de que un alto funcionario militar dijera el viernes que las Fuerzas de Defensa de Israel buscan debilitar de manera significativa a Hezbolá y eliminar la amenaza que el grupo terrorista representa para los residentes del norte de Israel, pero consideró poco realista la posibilidad de desarmarlo por completo y sostuvo que ese no es un “objetivo requerido” de la actual ofensiva terrestre.
Las declaraciones del funcionario coincidieron con el anuncio del ejército de que estaba por presentar a la dirigencia política un plan para crear una “zona de seguridad” en el sur del Líbano. Ese esquema contempla la demolición de aldeas libanesas cercanas a la frontera y la instalación de puestos militares israelíes a varios kilómetros dentro del país.
Según el mismo funcionario, desarmar por completo al grupo terrorista requeriría que las FDI conquistaran todo Líbano, una operación que no está en sus planes.