El ministro de Educación de Israel, Yoav Kisch, confirmó que el plan de reapertura parcial de las escuelas a partir de la próxima semana no incluirá al norte del país ni a la zona de Tel Aviv, conocida como Gush Dan.
Kisch hizo el anuncio durante una evaluación de la situación en Nahariya, en el norte de Israel, después de una noche marcada por intensos bombardeos sobre la región por parte de Irán y del grupo terrorista Hezbolá, con base en Líbano.
El lunes, el ministro presentó una propuesta para retomar parcialmente las clases presenciales en guarderías, educación especial y en los grados 1, 2, 11 y 12, pero solo en las áreas definidas como “amarillas” por el Comando del Frente Interior, es decir, aquellas con menor riesgo de ataques, y siempre que los centros educativos cuenten con refugios.
Hasta el momento, ninguna zona del país ha recibido esa clasificación. La próxima evaluación oficial está prevista para la noche del sábado.
Según un comunicado difundido por el portavoz del ministro, el ministerio estima que la mayor parte de Israel seguirá bajo una situación de alto riesgo, por lo que las escuelas continuarán operando únicamente a distancia.
La misma declaración señala que, una vez que un área sea catalogada como amarilla, las autoridades educativas necesitarán 24 horas para preparar el regreso a las aulas. Por ese motivo, no se espera que las escuelas reabran antes del lunes.
El comunicado agrega que Kisch pidió al Comando del Frente Interior adelantar su evaluación para dar margen a los centros educativos a organizarse y reabrir lo antes posible, incluso desde el domingo en los lugares donde las condiciones lo permitan.
Entre las autoridades locales que ya expresaron su intención de reabrir escuelas bajo el plan presentado por Kisch figuran Jerusalén, Maale Adumim, en Cisjordania, y las comunidades fronterizas de Gaza, en el sur del país.
