El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó de nuevo que Teherán no busca poner fin a la guerra con Estados Unidos e Israel, una postura que recibió una respuesta inmediata del presidente de la Knéset, Amir Ohana, quien aseguró que no existe ninguna negociación para un cese de hostilidades.
“No buscamos en absoluto un alto el fuego; creemos que hay que golpear al agresor en la boca para que aprenda la lección y no vuelva a pensar en atacar a nuestro querido Irán”, escribió Qalibaf en una publicación en X.
El jefe del Legislativo iraní añadió que “El régimen sionista ve su ignominiosa existencia en la continuación del ciclo de “guerra-negociación-alto el fuego y luego guerra de nuevo” para consolidar su dominio. Rompemos este ciclo”.
La reacción israelí llegó por el lado de Ohana, quien respondió en persa que “lo único que se le ha propuesto es la rendición incondicional”.
Qalibaf ya había expresado la misma posición el domingo, durante una entrevista con la televisión estatal iraní, en la que sostuvo que la República Islámica no pretende un alto el fuego y subrayó que los “agresores” deben ser castigados.
“Si el enemigo nos ataca desde cualquier país, Teherán responderá con decisión”, afirmó.
