Un sondeo difundido el miércoles por el Canal 13 indicó que, con su configuración vigente, el partido sionista religioso no alcanzaría el umbral electoral. El escenario varía si el general retirado Ofer Winter encabeza la lista y Bezalel Smotrich desciende al segundo lugar, con siete escaños.
De acuerdo con los datos, unas elecciones celebradas hoy otorgarían al Likud veintiséis bancas, mientras la fuerza de Naftali Bennett lograría veinticuatro. Otzma Yehudit y Shas empatarían con diez escaños cada uno, según la misma medición televisiva difundida esta semana por el canal nacional privado.
El reparto continuaría con Yisrael Beytenu en ocho escaños, al igual que Yashar y Yesh Atid. El Judaísmo Unido de la Torá alcanzaría siete bancas, en tanto la Lista Árabe Unida y Hadash-Ta’al sumarían cinco representantes cada una, según el mismo ejercicio electoral divulgado recientemente públicamente.
Con los números actuales, quedarían fuera del Knéset los sionistas religiosos, Azul y Blanco, el partido Reservistas liderado por Yoaz Hendel y Balad, incapaces de superar el umbral requerido. El sondeo no les asigna representación parlamentaria bajo este escenario planteado en la medición difundida nacional.
La eventual llegada de Winter no solo modifica el desempeño del partido sionista religioso, también reordena los bloques políticos. El bloque , hoy igualado con el antigubernamental en cincuenta y cinco escaños cada uno, excluidos los partidos árabes, incorporaría dos bancas adicionales en total.
