El gabinete político-de seguridad de Israel aprobó el domingo un paquete de decisiones de amplio alcance que modifica de manera sustancial el marco legal y civil aplicable en Judea y Samaria.
Las medidas, promovidas por el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich y el ministro de Defensa, Israel Katz y elaboradas por la Administración de Asentamientos del Ministerio de Defensa, buscan remover trabas regulatorias vigentes desde hace años, anular normativa de la época jordana y acelerar el desarrollo de los asentamientos en la zona.
Una de las resoluciones principales se relaciona con la administración de tierras. Hasta ahora, los registros de Judea y Samaria permanecían clasificados, a diferencia de los que se encuentran dentro de la Línea Verde, lo que dificultaba las operaciones inmobiliarias y favorecía prácticas fraudulentas. El gabinete ordenó levantar la confidencialidad y publicar los registros para aumentar la transparencia y facilitar adquisiciones legales.
El gabinete también anuló una ley jordana que impedía vender inmuebles a judíos. Antes, los compradores judíos adquirían tierras mediante empresas registradas y requerían permisos especiales de transacción de la Administración Civil. Con la nueva política, desaparece el permiso de transacción y se elimina la prohibición de ventas a extranjeros.
Con ello, los judíos pueden comprar tierras con procedimientos parecidos a los que rigen en ciudades del centro de Israel. Además, la exigencia de aprobación del Subcomandante de Registro de Tierras se reemplazó por estándares de cualificación profesional, lo que flexibiliza las restricciones del mercado inmobiliario local.
Otra medida se concentra en la autoridad de planificación en Hebrón. Tras retrasos prolongados atribuidos al municipio palestino, la facultad para conceder permisos de construcción en zonas judías cercanas a la Cueva de los Patriarcas y otros lugares sagrados pasará directamente a los organismos de planificación de la Administración Civil.
El cambio busca acelerar los trámites de planificación y evitar transferencias de autoridad puntuales. El gabinete también aprobó conceder plenas competencias municipales a la Dirección de Hebrón, de modo que atienda de forma autónoma las necesidades de los residentes y haga cumplir la normativa local.
La Tumba de Raquel tendrá otra mejora administrativa. Por su ubicación dentro de los límites municipales de Belén, el lugar careció de servicios municipales estables. El gabinete aprobó crear una dirección municipal específica para supervisar saneamiento, retirada de residuos, paisajismo y mantenimiento rutinario del sitio.
Además, el gabinete decidió ampliar la supervisión estatal y las acciones de cumplimiento de la ley en las Áreas A y B. La medida se enfocará en infracciones vinculadas con el agua, daños a sitios arqueológicos y riesgos ambientales que afectan a la región en su conjunto.
Otro paso estratégico contempla reactivar el comité gubernamental encargado de las compras de tierras. Tras permanecer inactivo durante cerca de dos décadas, el organismo retomará sus funciones para permitir adquisiciones proactivas de tierras por parte del Estado en Judea y Samaria, con el objetivo declarado de preservar reservas para asentamientos futuros.
El ministro de Defensa, Israel Katz, sostuvo que las decisiones expresan una política definida para fortalecer la presencia de Israel en Judea y Samaria y apuntalar la empresa de asentamientos. Señaló que la región resulta central para la seguridad y los intereses nacionales, y remarcó el compromiso con certeza jurídica y condiciones civiles iguales.
El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, describió las medidas como un giro fundamental y afirmó que ponen fin a lo que consideró condiciones legales discriminatorias, además de normalizar la vida diaria en Judea y Samaria. Añadió que el gobierno continuará retirando obstáculos burocráticos y ampliando la actividad de asentamientos en toda la zona.
