La propuesta de Irán de involucrarse en las negociaciones sobre el futuro del sur del Líbano es una señal de que Teherán persigue una “hegemonía regional”, afirmó en Twitter Benny Gantz, presidente de Unidad Nacional y exministro del gabinete de guerra.
El viernes, Najib Mikati, primer ministro interino del Líbano, criticó al presidente del Parlamento iraní, Mohammad Ghalibaf, acusándolo de lo que calificó como una “interferencia flagrante”. Esto sucedió después de que el funcionario iraní sugiriera que Irán podría participar en las conversaciones sobre la implementación de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU. Esta resolución, adoptada en 2006, tenía como objetivo poner fin a la Segunda Guerra del Líbano, un conflicto entre Israel y Hezbolá.
En reacción a esta creciente tensión entre Beirut y Teherán, Gantz aseguró que “el Estado y el dinámico pueblo del Líbano han sido rehenes de Irán y su ejército terrorista, Hezbolá, durante un periodo prolongado”. Añadió que la amenaza que representa Hezbolá en la frontera con Israel “será y debe ser eliminada”.
Gantz también subrayó la necesidad de que la comunidad internacional actúe con firmeza en la aplicación de sus decisiones. Instó a que, junto con el gobierno y el pueblo del Líbano, se resistan los intentos de los ayatolás iraníes y su eje fundamentalista de asumir el control sobre el país. “La comunidad internacional debe mantenerse firme frente a estos intentos coercitivos de patrocinio iraní”, tuiteó.