El ministro de Defensa, de Israel, Israel Katz, afirmó que la amplia oleada de ataques lanzada esta tarde por las Fuerzas de Defensa de Israel en el Líbano estuvo dirigida contra “cientos de miembros de Hezbolá”, en una ofensiva que, según el ejército, alcanzó alrededor de 100 objetivos en 10 minutos.
“Cientos de miembros de Hezbolá fueron blanco de ataques sorpresa contra sus cuarteles generales en todo el Líbano, en el mayor golpe concentrado que ha sufrido Hezbolá desde la operación de los bíperes”, declaró Katz, en referencia al ataque con explosivos en bíperes dirigido contra integrantes del grupo en 2024.
El ministro añadió que el líder de Hezbolá, Naim Qassem, había sido advertido de que “Hezbolá pagaría un precio muy alto por atacar a Israel en nombre de Irán, y que también le llegaría su turno”.
De acuerdo con las FDI, la ofensiva fue ejecutada por 50 cazas, que lanzaron unas 160 bombas sobre cerca de 100 objetivos en Beirut, el valle de la Bekaa y el sur del Líbano. El ejército señaló que entre los blancos figuraban centros de mando de Hezbolá y otras infraestructuras militares.
La operación recibió dentro del ejército israelí el nombre en clave de “Oscuridad eterna”.
El Ministerio de Sanidad del Líbano informó por su parte que los ataques israelíes causaron decenas de muertos y cientos de heridos.