El ministro israelí de Exteriores, Gideon Sa’ar, transmitió a su par japonés, Toshimitsu Motegi, que Israel “está comprometido con el plan de Trump” para Gaza y con la estabilidad regional. Precisó que, “para poder proceder a su implementación”, Hamás debe desarmarse, Gaza quedar desmilitarizada y la Autoridad Palestina terminar con los pagos a presos y familias de atacantes. Motegi visitó Israel en una gira oficial y trató con Sa’ar el alto el fuego y la reconstrucción.
La propuesta de 20 puntos del presidente de Estados Unidos fija un alto el fuego, la liberación de rehenes, intercambios de prisioneros y la desmilitarización de Gaza, con una Fuerza Internacional de Estabilización y un órgano de supervisión llamado “Board of Peace”. La Casa Blanca publicó el texto y el Consejo de Seguridad de la ONU lo respaldó mediante la Resolución 2803 del 17 de noviembre de 2025.
Israel reiteró en distintas oportunidades que aceptó la iniciativa estadounidense de alto el fuego y que actuaría para aplicarla. En septiembre de 2025, Sa’ar indicó que el gobierno aprobó la propuesta impulsada por Washington; en octubre subrayó que Israel “está comprometido” con el plan y que no reanudaría la guerra si avanzan las fases acordadas.
El diseño de ejecución tomó forma durante el otoño de 2025. Tras anunciarse el alto el fuego, el 10 de octubre arrancó la primera etapa, centrada en detener las operaciones militares, replegar fuerzas a líneas definidas y realizar canjes humanitarios iniciales. En paralelo, Estados Unidos y socios delinearon la estabilización con presencia internacional y una gobernanza tecnocrática transitoria en Gaza.
Comunicados oficiales y resoluciones describieron esa estructura con dos ejes: la “Board of Peace”, bajo liderazgo estadounidense, y una fuerza multinacional de seguridad. Ambos pilares concentraron la supervisión del alto el fuego, la administración provisional y el marco para la desmilitarización y la reconstrucción con apoyo internacional coordinado.
En ese marco, el primer ministro Benjamín Netanyahu informó que el diplomático búlgaro Nickolay Mladenov, exenviado de la ONU para Oriente Medio, asumirá la dirección ejecutiva de la “Board of Peace”. Despachos de agencias señalaron que su tarea incluye vigilar el alto el fuego, coordinar el desarme de Hamás, la retirada gradual israelí y el inicio de la reconstrucción.
La visita de Motegi integró un itinerario que abarca Palestina y Qatar, con actividades en el Centro de Coordinación Civil-Militar liderado por Estados Unidos para el seguimiento del alto el fuego. La cancillería japonesa comunicó que el ministro evaluaría la situación humanitaria y los preparativos para pasar a la fase de estabilización.
En paralelo, Sa’ar condicionó el progreso del plan a cambios en la Autoridad Palestina. Israel sostiene que los pagos a presos y a familias de atacantes chocan con los compromisos del proceso. En febrero de 2025, Mahmud Abbas anuló el esquema previo y trasladó las ayudas a un sistema de bienestar social, decisión que generó protestas internas, mientras Ramala defendió su adecuación a criterios socioeconómicos y exigencias de donantes.
