Tras aceptar un mecanismo para reducir tensiones, Israel criticó a Damasco por ataques a kurdos en Alepo, mientras el régimen ordenó evacuaciones ante combates.
Condena israelí y dudas tras el mecanismo bilateral de distensión
Israel denunció ataques “graves y peligrosos” contra la minoría kurda en Alepo y cuestionó al gobierno sirio, mientras Damasco ordenó a civiles evacuar la zona por choques mortales. El episodio ocurrió durante una ola de violencia que desplazó a decenas de miles de personas. La crítica israelí subrayó el riesgo de una escalada mayor y destacó que los hechos afectan barrios de mayoría kurda con población civil vulnerable, según reportes locales y testimonios recogidos en el terreno por la prensa.
La condena llegó dos días después de que Israel y Siria aceptaron un mecanismo conjunto para reducir tensiones bilaterales, lo que puso de relieve que la desconfianza se mantiene pese a ese acercamiento inicial. Gideon Sa’ar escribió en X que la represión contra minorías contradice las promesas de una “nueva Siria”. Tras ese mensaje, advirtió que el costo humanitario podría crecer si la comunidad internacional no responde con firmeza y coherencia frente a los hechos en Alepo.
Según Sa’ar, el silencio externo podría alentar más violencia en la ciudad. Añadió que Occidente y la comunidad internacional tienen una deuda de honor con los kurdos por su papel decisivo contra ISIS. El planteamiento israelí colocó el foco en la protección de civiles kurdos y en la responsabilidad de actores globales con capacidad de influencia. En paralelo, Alepo registró órdenes de evacuación que buscaron separar a la población de zonas que el ejército consideró objetivo militar inmediato.

El contexto incluyó enfrentamientos entre fuerzas del gobierno y las Fuerzas Democráticas Sirias, integradas por mayoría kurda y respaldadas por Estados Unidos. Las partes no aplicaron el acuerdo de marzo que preveía integrar la administración y el ejército semiautónomos kurdos en el nuevo gobierno, situación que alimentó la escalada. La falta de implementación agudizó tensiones locales y abrió un frente político sensible que desafió el mecanismo bilateral recién anunciado y su promesa de distensión controlada.
Claves de la guerra y la respuesta internacional
- Hasta el miércoles, más de 46.000 personas resultaron desplazadas en la provincia de Alepo.
- El jueves, Alepo fijó evacuación hasta la 1 p. m. y anunció operaciones media hora después.
- Israel y Siria acordaron una célula de comunicación con supervisión de Estados Unidos.
- El acuerdo del 10 de marzo prevé integrar a las SDF en el ejército sirio para finales de 2025.
- Protestas en Qamishli reunieron a miles de personas en apoyo de las SDF.
Escalada entre el gobierno sirio y las SDF por la integración pendiente
El choque de esta semana enfrentó a fuerzas gubernamentales con las SDF, con mayoría kurda. La integración de la administración y del componente armado kurdo en el nuevo esquema estatal quedó sin ejecución, a pesar del acuerdo de marzo. La propuesta kurda de un modelo descentralizado chocó con el rechazo de las nuevas autoridades islamistas. En Qamishli, multitudes marcharon en respaldo de las SDF y expresaron rechazo a la ofensiva, mientras la guerra político se trasladó a las calles del noreste.

Las cifras de víctimas ilustraron la gravedad. Las SDF reportaron al menos ocho civiles muertos en barrios de mayoría kurda. Funcionarios gubernamentales informaron cinco civiles y un soldado muertos en zonas cercanas bajo control estatal desde el martes. Decenas de personas resultaron heridas en ambos bandos. Cada parte acusó a la otra de atacar de forma deliberada barrios e infraestructura civiles, lo que aumentó denuncias cruzadas y elevó la presión sobre actores externos con influencia regional.
El acuerdo del 10 de marzo fijó la integración de las SDF al ejército sirio para finales de 2025, pero discrepancias sobre el modo de incorporación bloquearon el cronograma. En abril, decenas de combatientes de las SDF salieron de Sheikh Maqsoud y Achrafieh como parte del arreglo. Delegaciones del gobierno central y de las SDF se reunieron el domingo en Damasco. Funcionarios del gobierno admitieron la ausencia de avances tangibles, con lo cual persistió el punto muerto y cundió la incertidumbre institucional.
Estados Unidos, aliado de larga data de las SDF contra ISIS, instó a implementar el acuerdo de marzo. Un comunicado del Departamento de Estado señaló que Washington monitorea de cerca la situación y pidió moderación. El enviado Tom Barrack intenta facilitar el diálogo entre ambos actores. El mensaje cerró con un llamado a priorizar una Siria pacífica y estable que proteja los intereses de toda la población, sin reabrir el ciclo de violencia que devastó el país por años.
Nuevo liderazgo en Damasco, recelos israelíes y acciones militares
Las minorías expresaron recelo sobre su futuro bajo el presidente Ahmed al-Sharaa, quien lideró el derrocamiento de Bashar al-Assad en diciembre de 2024 tras once años de guerra civil. Israel declaró desconfianza hacia Sharaa por su pasado como jefe de un antiguo afiliado de al-Qaeda. Poco después de la caída de Assad, Israel tomó el control del lado sirio de la zona desmilitarizada, con el argumento de evitar que esa franja pasara a manos equivocadas y generara nuevas amenazas.

Israel ejecutó cientos de ataques en Siria y, en ocasiones, citó la protección de la minoría drusa frente a derramamientos de sangre vinculados al gobierno. Pese a las reservas, el presidente estadounidense Donald Trump recibió a Sharaa en Washington en noviembre y promovió un acuerdo de seguridad entre Siria e Israel. Bajo presión estadounidense, ambos países aceptaron establecer un mecanismo de intercambio de inteligencia, paso inédito tras décadas de hostilidad mutua y desconfianza.
Tras conversaciones en París, Israel y Siria pactaron crear una “célula de comunicación dedicada” con supervisión de Estados Unidos para reducir tensiones bilaterales. El anuncio reflejó un intento de encauzar canales formales pese al choque de narrativas y al escenario volátil en Alepo. La medida abrió un marco limitado de cooperación técnica, aunque la violencia reciente y el deterioro humanitario expusieron límites inmediatos del arreglo y la fragilidad de la arquitectura de seguridad emergente.
El entorno regional añadió presiones adicionales. Durante años, las SDF operaron como principal socio de Estados Unidos contra el Estado Islámico en Siria. Turquía, sin embargo, considera a las SDF una organización terrorista por su relación con el PKK, que mantiene una insurgencia prolongada en territorio turco. Esa tensión condicionó márgenes de maniobra, complicó alineamientos y mantuvo abierta una brecha que afecta decisiones tácticas y políticas dentro del tablero sirio y sus fronteras.
Crisis humanitaria en Alepo y cifras de desplazamiento oficiales locales
La situación humanitaria en Alepo empeoró con rapidez. Autoridades locales indicaron más de 46.000 personas desplazadas hasta el miércoles en toda la provincia. El gobierno de la ciudad dio a los residentes hasta la 1 p. m. para salir con coordinación del ejército por un corredor abierto. SANA, con base en información militar, anunció “operaciones selectivas” contra combatientes en Sheikh Maqsoud, Achrafieh y Bani Zaid media hora después del plazo, junto con mapas de las zonas sujetas a evacuación.

Un periodista de Associated Press reportó detonaciones esporádicas mientras familias abandonaban sus hogares el jueves por la mañana. Mohammad Ali, director de operaciones de la Defensa Civil Siria en Alepo, señaló que unas 11.000 personas más salieron ese día. Describió una población con alto porcentaje de casos médicos complejos, personas mayores, mujeres y niños. El cuadro validó el llamado a protección de civiles y evidenció la presión sobre servicios sanitarios locales y redes de apoyo comunitario.
La Iglesia Ortodoxa Siria de San Efrén recibió a unas 100 personas que huyeron del combate. Feligreses donaron colchones, mantas y alimentos, según el sacerdote Adai Maher. Georgette Lulu explicó que su familia planea viajar a Hasakeh, en el noreste bajo control de las SDF, cuando la seguridad lo permita. Relató bombardeos intensos y la caída de un proyectil junto a su casa. Dijo que ya superó episodios similares, aunque su sobrina manifestó miedo y buscó refugio en la iglesia.
Hassan Nader, representante del Ministerio de Asuntos Sociales en Alepo, informó que unas 4.000 personas permanecen en refugios de la ciudad, mientras decenas de miles se desplazaron a otras zonas de la provincia. Añadió que el ministerio coordina con ONG para entregar alimentos, medicinas y necesidades básicas. El panorama general mostró desplazamientos masivos, servicios sobrecargados y comunidades que buscan cobertura inmediata ante una secuencia de órdenes militares, choques urbanos y medidas de seguridad con efecto inmediato.
