El ministro de Educación de Israel, Yoav Kisch, presentó un plan para permitir la reapertura gradual de las escuelas desde esta misma semana en medio de la guerra con Irán, según informó su portavoz. La medida dependerá de la situación de cada localidad y de las necesidades específicas de cada sistema municipal.
Durante una reunión virtual con representantes de las autoridades locales, Kisch precisó que este martes los centros educativos seguirán cerrados o funcionarán solo con enseñanza remota. Sin embargo, indicó que el nuevo esquema podría entrar en vigor más adelante en la semana.
El marco propuesto establece que el sistema educativo podrá operar en las zonas que el Comando del Frente Interno clasifique como “amarillas”, es decir, con un menor nivel de riesgo, siempre que las escuelas dispongan de refugios.
Los municipios que no entren en esa categoría podrán pedir una autorización especial al Comando del Frente Interno para reabrir sus escuelas. Por ahora, todo el país se mantiene bajo clasificación “naranja”, mientras el organismo militar tiene previsto revisar esta noche las directrices vigentes.
“Cada autoridad tiene desafíos y características diferentes y, por lo tanto, requiere respuestas adaptadas en el ámbito educativo”, afirmó Kisch. El ministro añadió que “la seguridad y la protección de los estudiantes y del personal educativo son nuestra máxima prioridad”.
También aseguró que el Ministerio de Educación mantendrá una coordinación estrecha con el Comando del Frente Interno y con las autoridades locales, y que informará al público sobre cualquier cambio.
El plan dispone además que las autoridades locales deberán organizar marcos educativos para los hijos de docentes y del personal escolar cuando sea necesario.
En el caso de las escuelas de educación especial, la primera fase prevé que sean los padres quienes trasladen a sus hijos a los centros, en lugar de utilizar el transporte que normalmente se ofrece.
