El ministro de Defensa, Israel Katz, acompañó al jefe del Estado Mayor, teniente general Eyal Zamir, y al primer ministro Benjamin Netanyahu para condenar al diario Haaretz por sus críticas al jefe del Comando Central, mayor general Avi Bluth, calificándolas de “despreciable libelo de sangre” e “incitación antisemita”. Katz afirmó su respaldo a Bluth y a todos los comandantes y soldados de las FDI en Judea y Samaria.
El columnista Gideon Levy calificó a Bluth como “general de derramamiento de sangre” y “criminal de guerra”, además de referirse a él como “uberkommandant”, aludiendo a un rango militar de estilo nazi. Katz subrayó que las operaciones de las FDI redujeron en un 80% los ataques terroristas en Judea y Samaria y contribuyeron a “salvar muchas vidas”, según reportes oficiales del ejército y del Shin Bet.
El informe de las FDI y del Shin Bet de abril indicó que durante el Ramadán solo se registraron tres ataques importantes en Judea y Samaria, frente a 27 el año anterior, representando una caída del 80%. Durante el mismo período, las fuerzas de seguridad arrestaron a 401 sospechosos buscados, neutralizaron a 13 hombres armados e incautaron 105 armas.
Katz afirmó que “el intento de Haaretz de difamarlo a él y a las FDI. sirve a la propaganda enemiga y debilita la lucha contra el terrorismo”. Añadió que “las FDI son el escudo del pueblo judío, y no se permitirá que ningún elemento hostil, por dentro o por fuera, socave su legitimidad o la justicia de nuestra causa”.