La Knéset reanudará mañana una parte de su actividad legislativa, después de suspender casi todas las reuniones de comités y las sesiones del pleno tras el estallido de la guerra con Irán durante el fin de semana. Luego de evaluar la situación, el presidente de la Knéset, Amir Ohana, informó la decisión.
Tras la revisión con altos funcionarios de la Knéset y con representantes de la coalición y la oposición, Ohana anuncia que habrá debates en comisiones sobre legislación vinculada a la guerra, asuntos presupuestarios y las reuniones necesarias de la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa. La agenda quedará limitada a esos temas.
Las reuniones de comités se realizarán únicamente en salas que funcionen como espacios protegidos o que estén junto a ellos. Además, las visitas y los recorridos continuarán restringidos, en línea con las disposiciones de seguridad adoptadas desde el inicio del conflicto. La Knéset mantendrá las limitaciones ya aplicadas.
Una alerta de misil en Jerusalén obligó el lunes a varios integrantes de la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa a refugiarse, lo que interrumpió una sesión especial a puerta cerrada. En esa reunión recibían una revisión de inteligencia operativa sobre la guerra y también votaban para aprobar la declaración de una “situación especial”.
Durante la alerta, miembros de la comisión, tanto de la coalición como de la oposición, se refugiaron en las salas de la Comisión de Asuntos de la Diáspora, reforzadas como refugio antibombas. Los legisladores se tomaron una selfie conjunta como muestra de unidad en tiempos de guerra y después la publicaron en redes sociales.
