El ministerio de Defensa de Israel ha decidido frenar todas las adquisiciones de armamento a Francia y avanzar en una política de menor dependencia militar de países considerados hostiles en el plano diplomático, según informaciones publicadas por varios medios hebreos sin atribución a fuentes identificadas.
La medida fue adoptada recientemente por el director general del ministerio, el mayor general Amir Baram, dentro de una iniciativa más amplia para reorientar las compras de defensa. De acuerdo con un informe de Channel 12, Baram y el ministro de Defensa, Israel Katz, trabajan para ampliar la fabricación local de armas ante las consecuencias diplomáticas de la guerra de Israel contra Hamás en Gaza.
Ese mismo informe señala que el ministerio está impulsando un desvío de las adquisiciones hacia la industria israelí y hacia proveedores de otros “países amigos”.
Durante la guerra en Gaza, varios países impusieron embargos parciales o totales de armas a Israel por preocupaciones humanitarias y por el elevado número de muertes. A comienzos de este año, el primer ministro Benjamin Netanyahu sostuvo que perseguía “la máxima independencia” respecto de la ayuda militar extranjera, “para que no nos quedemos sin armas ni municiones”.
En el caso francés, París ha vetado desde el inicio de la guerra la participación de representantes israelíes en ferias y conferencias de defensa celebradas en su territorio. Después de que el presidente Emmanuel Macron reclamara en octubre de 2024 un embargo de armas contra Israel, Francia también suspendió la venta de determinados equipos que podrían emplearse en operaciones de las FDI en Gaza.
Los portavoces de Katz y del ministerio de Defensa no respondieron de inmediato a una petición de comentarios sobre la información publicada. La embajada de Francia declinó pronunciarse.
