El miércoles, el primer ministro Benjamin Netanyahu arremetió contra el proceso judicial que se le sigue en el tribunal. En su opinión, la investigación está basada en preguntas repetitivas sin respaldo legal, buscando crear una narrativa artificial, comparándola con “un molde que constantemente se llena de verduras o grava”.
Al testificar, Netanyahu denunció que tanto la policía como la Fiscalía del Estado han presentado la evidencia de forma ilógica, distorsionando la realidad. Aseguró que las acusaciones carecen de coherencia y fundamento.
Sobre las imputaciones por su posible injerencia en el contenido del sitio web Walla, el primer ministro defendió que modificar los titulares es una práctica común y no refleja una conducta inapropiada.
Más adelante, Netanyahu acusó a las fuerzas de seguridad de difundir información errónea de manera sesgada, como parte de una campaña mediática organizada en su contra. Denunció que tanto la policía como la fiscalía han filtrado informes falsos y sesgados sobre él.
Finalmente, recordó que han surgido muchas acusaciones infundadas en su contra a lo largo de los años, destacando que existe un esfuerzo sistemático para presionar al sistema judicial mediante filtraciones y manipulaciones de la opinión pública.