El primer ministro Benjamin Netanyahu dijo al contralor del Estado, Matanyahu Englman, que evaluó en numerosas ocasiones, en los años anteriores a los ataques del 7 de octubre de 2023, la posibilidad de conquistar la Franja de Gaza. Sin embargo, afirmó que el estamento de seguridad rechazó reiteradamente esa opción, al considerar que implicaría una guerra larga y costosa, sin legitimidad interna ni internacional, y sin una alternativa de gobierno a Hamás preparada.
En las respuestas publicadas esta noche, Netanyahu apoya su postura en citas escogidas con las que intenta mostrar que impulsó de forma repetida el asesinato de líderes de Hamás. A la vez, utiliza esas mismas referencias para sostener que los jefes de seguridad se opusieron de manera constante a esa línea de acción, según su planteamiento.
En la respuesta remitida a Englman, Netanyahu incluyó una reunión de gabinete de julio de 2014, realizada durante la Operación Margen Protector en Gaza. En ese intercambio, Netanyahu plantea la conquista de Gaza y el entonces ministro de Economía, Naftali Bennett, responde: “Nunca hablé de ‘conquistar Gaza’”. Según los protocolos, Netanyahu contesta que la única forma de desmilitarizar Gaza consiste en conquistarla militarmente.
Netanyahu también incorporó frases de esa misma discusión atribuidas a figuras que en la actualidad lo cuestionan con dureza, entre ellas el entonces subjefe del Estado Mayor de las FDI, Gadi Eisenkot, el jefe del Estado Mayor Benny Gantz y el ministro de Defensa, Moshe Ya’alon. De acuerdo con esos registros, los tres se opusieron a tomar la Franja de Gaza.
En esos pasajes, Gantz calificó la idea como “un error estratégico”, mientras que Eisenkot la definió como “un error grave”. En la misma línea, el entonces ministro de Exteriores Avigdor Liberman, que ahora encabeza un partido de la oposición, afirmó: “no recomiendo conquistar ni una invasión terrestre”.
A partir de debates posteriores, Netanyahu añadió nuevas citas seleccionadas para remarcar que altos funcionarios de seguridad, entre ellos el jefe del Shin Bet, sostuvieron que la única capacidad de Hamás para sorprender a Israel pasaba por túneles transfronterizos. En ese marco, destacó una discusión de 2016 en la que el jefe del Shin Bet, Nadav Argaman, dijo a Netanyahu que matar a los líderes de Hamás Yahya Sinwar y Mohammed Deif no provocaría el colapso de Hamás.
En esa misma discusión, Netanyahu mantuvo su respaldo a su asesinato, mientras Eisenkot se opuso al derrocamiento del gobierno de Hamás y descartó la idea de que la inteligencia de Israel no detectaría un posible ataque de Hamás. Más adelante, Netanyahu citó una discusión de 2021 posterior a la Operación Guardián de los Muros contra la Yihad Islámica Palestina.
Según esa referencia, Netanyahu volvió a impulsar el asesinato de Sinwar y Deif, pero el entonces jefe del Estado Mayor de las FDI, Aviv Kochavi, se opuso con firmeza a esa política. Por último, Netanyahu expuso una serie de reuniones de 2023 en las que planteó la eliminación del liderazgo de Hamás y, de nuevo, se encontró con la oposición de las FDI y del Shin Bet.
