El primer ministro Benjamin Netanyahu rechazó la solicitud del ministro de Defensa, Yoav Gallant, de convocar una reunión del Gabinete para abordar las implicaciones de las reformas judiciales en curso.
Esta negativa llevó a Gallant a pronunciar un discurso público exigiendo la suspensión de las reformas, argumentando que podrían tener consecuencias negativas en la seguridad nacional de Israel.
Un llamado a la unidad y la negociación
Gallant enfatizó en su discurso la importancia de un enfoque unificado y participativo para abordar las reformas en el sistema judicial, destacando que “la victoria de una de las partes supondrá la pérdida del Estado de Israel”.
Además, instó a detener el proceso legislativo y celebrar negociaciones por el bien de la seguridad de Israel.
Peligros para la seguridad nacional

En las últimas semanas, Gallant se reunió varias veces con Netanyahu para discutir sus preocupaciones sobre los efectos negativos de la legislación de reforma judicial en la capacidad de las fuerzas de defensa para proteger al Estado y a sus ciudadanos.
El ministro de Defensa exigió que se suspendieran los proyectos de ley para evitar daños duraderos a la seguridad nacional.
Inquietud en el Gobierno
La negativa de Netanyahu a convocar al Gabinete a petición de un ministro de alto rango ha sido calificada como inaudita por funcionarios del Gobierno, y algunos la tildaron de “locura”.
Una fuente expresó su preocupación sobre cómo el gobierno podría justificar su inacción en caso de un conflicto armado que revele las deficiencias de las FDI.
La tensión entre los miembros del gobierno aumenta a medida que las reformas judiciales siguen siendo un tema de división y preocupación.