El primer ministro Benjamin Netanyahu dijo ante una ceremonia de graduación de cadetes oficiales de las FDI que la política de seguridad israelí abandonó la lógica de “contener” amenazas y prioriza la confrontación activa más allá de las fronteras. En ese marco, sostuvo que Israel no puede esperar a que los riesgos se materialicen en su territorio y afirmó que, si no se actúa, la amenaza termina por llegar.
Netanyahu declaró que ya no rige el concepto operativo conocido como Mabam, el acrónimo hebreo de la “campaña entre guerras”, que guio durante años la actividad militar israelí, con énfasis en los frentes de Siria y Líbano antes del 7 de octubre de 2023. El primer ministro vinculó el cambio de enfoque con el impacto del ataque liderado por Hamás y la posterior guerra.
El modelo Mabam se consolidó en la década anterior al 7 de octubre a partir de la evaluación de que la guerra civil siria debilitó a las fuerzas estatales y abrió una ventana para actuar contra el afianzamiento iraní y el fortalecimiento militar de Hezbolá, con margen de maniobra elevado y sin un despliegue terrestre israelí sostenido.
En su intervención, Netanyahu también descartó la idea de una “villa en la selva” como metáfora de un país que se atrinchera detrás de sus muros. Esa expresión se asocia a una formulación atribuida a Ehud Barak en 1996, cuando describió a Israel como una sociedad moderna en un entorno hostil y subrayó la centralidad de la autodefensa.
