El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, líder del partido Sionismo Religioso, afirma que, si su hija se lo solicitara, le diría que no prestara servicio en las FDI. La declaración la hizo al responder a la pregunta de un periodista durante la reunión de facción de su partido en la Knéset.
“Si mi hija me lo pidiera, intentaría educarla para que no fuera” a servir en el ejército, dice Smotrich, en respuesta a una pregunta de un periodista en la reunión de facción de su partido en la Knéset. “El Gran Rabinato está en contra de esto. Esta es la posición de mis rabinos”, añade.
“Espero que ustedes, estos grandes progresistas, también puedan respetar los valores de varios miles de años…. Y yo, por supuesto, respeto a quienes piensan de manera diferente a mí”, declara Smotrich. Con esas palabras, enmarca su postura en criterios religiosos y sostiene que mantiene consideración por opiniones opuestas.
El debate sobre el servicio de mujeres religiosas en las FDI divide a la comunidad nacional religiosa. Muchas eligen realizar servicio nacional en lugar del alistamiento, aunque también es habitual que egresadas de escuelas secundarias religiosas ingresen al ejército. Varios rabinos sionistas religiosos relevantes rechazaron esa opción.
Entre los argumentos expuestos por esos rabinos figura que el servicio militar no resulta modesto ni apropiado para mujeres religiosas. El tema mantiene posiciones enfrentadas dentro del sector, donde conviven modelos distintos de participación cívica y militar, con decisiones individuales que varían según familias, entornos educativos y autoridades religiosas.
Smotrich cumplió un servicio abreviado en las FDI después de alistarse a los 28 años. En ocasiones anteriores se pronunció contra las unidades de combate mixtas dentro del ejército, en línea con su enfoque sobre la integración de hombres y mujeres en determinadas funciones militares.
