El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, pidió a los padres autorizados a hacerlo que envíen a sus hijos de vuelta a la escuela, después de dos semanas de cierre de aulas por la guerra con Irán.
El ministro también buscó calmar a varios consejos regionales del sur al asegurar que la reapertura de los centros educativos no afectará la elegibilidad de los residentes para recibir estipendios estatales destinados a quienes no pudieron trabajar a causa de la guerra.
Desde hoy, las autoridades permitieron la apertura de escuelas en zonas consideradas de menor riesgo ante el fuego de misiles, siempre que dispongan de áreas protegidas para que los estudiantes puedan resguardarse en caso de un ataque de Irán o de Hezbolá.
En otras zonas del país, incluidas ciudades como Jerusalén, Tel Aviv y Haifa, las escuelas continúan cerradas.
Según el diario Maariv, gobiernos locales contactaron a Smotrich para expresar su preocupación por el posible impacto de la reapertura en esos beneficios. En respuesta, el ministro afirmó en una carta que “el regreso de los estudiantes a la escuela no perjudicará los derechos económicos de los padres. Su derecho a la compensación se mantiene plenamente”.
Además, instó a los padres “a enviar a sus hijos a las instituciones educativas, de acuerdo con las instrucciones del Comando del Frente Interno, con plena confianza en que sus derechos económicos están garantizados y protegidos”.
Pese a esa autorización, varias ciudades y localidades anunciaron que no reabrirían las escuelas este día. Entre ellas figuran la ciudad costera de Ascalón, el asentamiento de Ariel, en Judea y Samaria, y la ciudad sureña de Dimona.
