La Dirección de Inteligencia Militar de Israel (Aman) concluyó en las últimas 24 horas una evaluación sobre la capacidad de Irán y sobre los resultados alcanzados por el Ejército de Defensa de Israel (FDI) y el Ejército de Estados Unidos, después del lanzamiento de más de 10.000 municiones sobre territorio iraní. A partir de ese balance, el organismo ultima recomendaciones para el Estado Mayor y para la dirigencia política sobre los próximos objetivos, con el propósito de ampliar los logros operativos.
Según esa evaluación, la ofensiva se concentra en la neutralización de capacidades vinculadas a misiles tierra-tierra, lanzadores, depósitos de armas, centros de mando, cuarteles generales, altos cargos y estructuras de seguridad interna del régimen iraní.
Una fuente militar israelí de alto rango declaró a Walla que en los últimos días “el ejército israelí ha ampliado la lista de objetivos a nuevas zonas, centrándose en los pilares del régimen”. Añadió que, desde el inicio de la operación “Rugido del León”, el ejército israelí atacó industrias militares en distintas partes de Irán y que esa campaña se extendió después a industrias de defensa e infraestructuras de apoyo al sistema de seguridad, dispersas en todo el país.
De acuerdo con esa misma fuente, la campaña está coordinada entre el Ejército de Defensa de Israel y el Ejército de Estados Unidos. Esa coordinación se refleja, afirmó, en los ataques contra lanzadores de misiles tierra-tierra y en la reducción de capacidades militares iraníes. “Consideramos que este proceso es un acontecimiento de gran importancia para debilitar las capacidades y el régimen iraní a largo plazo. La reconstrucción que necesitarán los iraníes para rehabilitar esta industria será enorme”, sostuvo.
Sobre los mecanismos internos del régimen iraní, incluido el Basij, el alto mando militar afirmó: “ Todo lo relacionado con las fuerzas del régimen y la represión: allí simplemente reina el caos en algunos lugares. No se trata solo de los símbolos del régimen y los grandes cuarteles generales en Teherán. Eso ya lo acabamos en los dos o tres primeros días, sino de los cuarteles generales de la Basij en todas las provincias y en todas las regiones, incluidos los círculos que rodean Teherán, tanto al oeste como al sur”.
Según datos del Ejército de Defensa de Israel, hasta ahora murieron más de 6.000 miembros de la Guardia Revolucionaria y unos 15.000 resultaron heridos. El mismo alto mando aseguró que la persecución y los ataques selectivos contra altos cargos del régimen generaron presión y confusión en la cúpula iraní. “Se trata de procesos coordinados por la Inteligencia Militar, que están haciendo allí un trabajo realmente magnífico”.
La fuente también describió un escenario de desorden entre las autoridades iraníes. “Los altos cargos están acosados, publican y borran tuits en Twitter, y sus declaraciones sobre Turquía y Azerbaiyán no están claras. Hay problemas entre el nivel operativo y el político”, afirmó.
En ese contexto, señaló que la declaración de Mojtaba Jamenei del jueves abrió nuevas dudas dentro de esa lectura israelí sobre la situación interna del régimen. “¿Está herido? Si no lo estuviera, se habría hecho fotos, habría salido a la calle”.
