El Shin Bet sostiene que frustró una red terrorista con base en Judea y Samaria, dirigida por figuras en el Líbano vinculadas con Hamás y Hezbolá. Según la agencia de seguridad, la célula tenía la misión de fotografiar un asentamiento israelí y sus integrantes recibieron entrenamiento con armas de fuego antes de ejecutar un ataque.
De acuerdo con el Shin Bet, cinco integrantes de la célula, todos palestinos de Judea y Samaria, enfrentan acusaciones formales. La agencia sitúa el avance del caso en octubre de 2025, cuando detuvieron a un palestino del pueblo cisjordano de Anza, Mohammad Sadka, bajo sospecha de planear un ataque terrorista.
El Shin Bet afirma que, durante el interrogatorio, Sadka reveló que viajó al Líbano y un hombre libanés, Musa Abu Saif, también conocido como Jibril, lo reclutó con el objetivo de incorporar a otras personas a la red terrorista. La agencia sostiene que ese reclutamiento definió su papel dentro de la estructura.
Tras volver a Judea y Samaria desde el Líbano, vía Jordania, Sadka “reclutó a operativos adicionales para llevar a cabo ataques, incluidos Mohammad Khalil, residente de Ramala, y Mohammad Barahmeh, residente de Anza, quienes también fueron arrestados para interrogatorios del Shin Bet”, señala la agencia. El organismo añade que Sadka conservó contacto con figuras en el Líbano “mediante correspondencia en redes sociales y a través de aplicaciones de juegos”.
En paralelo, el Shin Bet indica que descubrió otra célula terrorista gestionada por las mismas figuras libanesas. En ese marco, fueron arrestados dos palestinos del pueblo de Tell, Dia a-Din Hamad y Nasser Asida, quienes quedaron bajo interrogatorio de la agencia, según su versión de los hechos.
La agencia sostiene que esos interrogatorios mostraron que ambos fueron reclutados por un operativo terrorista libanés conocido como Mujahid, junto con otras figuras del Líbano que se identificaban como Abu Ahmad y Abu Wahid. El Shin Bet afirma que esos contactos se mantuvieron con los palestinos por medio de redes sociales.
“Como parte de su reclutamiento, los dos llevaron a cabo entrenamiento con armas de fuego en preparación para ejecutar un ataque, se les pidió fotografiar una comunidad en Samaria (el norte de Judea y Samaria), y se hicieron arreglos con ellos para la transferencia de fondos para la compra de armas”, señala la agencia de seguridad. En su relato, ese esquema integró preparación operativa y apoyo financiero.
El Shin Bet afirma que, a partir de investigaciones y operaciones de recopilación de inteligencia, determinó que el jefe de la infraestructura en el Líbano encargada de reclutar a las dos células terroristas fue Mujahid Dahsha, “un residente del Líbano con vínculos con operativos de Hamás y Hezbolá”. La agencia presenta esa identificación como parte central de su evaluación del caso.
