Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) anuncian oficialmente que ayer mataron al líder supremo de Irán, Alí Jamenei, durante un ataque aéreo en Teherán. Según el comunicado, la acción se dirigió contra el máximo dirigente iraní y se desarrolló en la capital, en el marco de operaciones militares israelíes.
“Alí Jamenei fue blanco de una operación precisa y a gran escala llevada a cabo por la Fuerza Aérea Israelí, guiada por información precisa de los servicios de inteligencia de las FDI, mientras se encontraba en su complejo de liderazgo central en el corazón de Teherán, donde estaba junto con otros altos funcionarios”, afirma el ejército en un comunicado.
En la misma declaración, el ejército atribuye a Jamenei responsabilidades sobre la situación interna iraní. Las FDI señalan que el líder supremo, que ocupaba el cargo desde 1989, “fue directamente responsable de la violenta represión de los ciudadanos iraníes durante muchos años”, y enmarca esa acusación en su caracterización del régimen.
“Jamenei fue el artífice del plan para destruir el Estado de Israel y era conocido como la “cabeza del pulpo iraní”, que extendía sus tentáculos por todo Oriente Medio y hasta las fronteras del Estado de Israel. Entre ellos destacaba la organización terrorista Hezbolá. El líder supremo del régimen iraní era responsable de atentados terroristas contra el Estado de Israel, y tenía en sus manos la sangre de muchos civiles de todo el mundo”, afirma la FDI.
Las FDI presentan la muerte de Jamenei como un hito dentro de su enfoque contra el entramado iraní. En ese sentido, el comunicado sostiene que “han puesto fin a un capítulo de décadas con la eliminación del líder del eje terrorista iraní”, y enmarca el hecho como parte de una etapa prolongada de la guerra.
El texto oficial también vincula esta acción con otras operaciones atribuidas al ejército durante el mismo periodo. “Su eliminación se suma a una serie de eliminaciones de altos cargos del eje terrorista llevadas a cabo por las FDI durante la guerra”, añade el comunicado.
