Varios meses después de frenar un programa experimental orientado a integrar mujeres soldado en unidades de movilidad de combate, las Fuerzas de Defensa de Israel ultiman un piloto reformulado. La iniciativa volverá a analizar si personal femenino puede ocupar ese puesto operativo dentro de esas formaciones.
El calendario prevé un inicio en noviembre y una fase previa de evaluación y selección desde el mes próximo, conforme a las directrices del jefe del Estado Mayor, el teniente general Eyal Zamir. El ejército sostiene que el diseño busca funciones idénticas para mujeres y hombres.
Zamir dispuso la paralización del ensayo anterior a mitad del adiestramiento el año pasado, siguiendo recomendaciones del jefe del Comando de Fuerzas Terrestres, el mayor general Nadav Lotan. Los resultados indicaron alto nivel profesional, aunque insuficiencia en combate, condición física y riesgo superior de lesiones.
Según las FDI, los datos reflejaron capacidades “muy altas” en “áreas profesionales”, equiparables a las masculinas. Unas 30 mujeres participaron durante seis meses de instrucción. Con la suspensión, el ejército reasignó a las participantes a otras unidades de combate según sus preferencias personales expresadas entonces.
Las conclusiones del intento fallido ahora orientan el nuevo esquema. Se contemplan ajustes como preparación física previa al alistamiento, extensión del período formativo para aliviar la carga corporal, y un soporte específico para combatientes, con asesoramiento nutricional y fisiológico integrado al proceso militar previsto oficialmente.
