El 31 de diciembre de 2025, un soldado apareció sin vida en el sur de Israel. Las FDI informaron que examinan el caso como presunto suicidio. Con esa muerte, el balance anual de la institución llegó a 152 efectivos muertos durante 2025, según señaló la propia institución en un comunicado.
La Policía Militar abrió una investigación sobre el deceso y las FDI anunciaron que, tras el cierre de la pesquisa, enviarán sus conclusiones al Cuerpo del Fiscal general Militar para su revisión. El comunicado omitió el nombre del uniformado y tampoco precisó el punto exacto del hallazgo.
En el mismo informe, el ejército detalló que durante 2025 abrió o revisó 22 expedientes por sospecha de suicidio en sus filas. Ese conjunto incluye 12 reclutas de servicio obligatorio, un soldado de carrera y nueve reservistas, según la desagregación difundida por la institución en su balance actualizado del año.
La nota castrense también corrigió la categoría asignada a la muerte del sargento Yosef Haim Tzvi Serlin, aprendiz de la Unidad 504 de la Dirección de Inteligencia Militar. Las FDI registrarán ese Muerte como “accidente de entrenamiento” y no como “muerte por enfermedad” tras evaluar el caso interno.
Con la reclasificación de Serlin, el cómputo de 2025 quedó con 14 muertes en la categoría de enfermedad y una dentro de accidente de instrucción. Antes de ese cambio, el balance sanitario sumaba 15 casos. La actualización no modificó los demás apartados del registro anual.
El episodio que derivó en la muerte de Serlin comenzó el 26 de marzo de 2025. El militar, de 19 años, se desplomó durante una práctica de krav magá incluida en su formación en la Unidad 504. Después lo evacuaron y más tarde se confirmó su Muerte.
En diciembre de 2025, tras la revisión de un comité de expertos, el ejército aplicó sanciones disciplinarias vinculadas al entrenamiento: censuras y destituciones de mandos. La institución concluyó que hubo errores y vulneraciones de procedimientos. Esas medidas se sumaron a la investigación de la Policía Militar abierta tras el suceso.
Dos días antes del hallazgo en el sur, el 30 de diciembre de 2025, las FDI divulgaron su balance anual de bajas. Ese documento fijó el cierre estadístico con 151 muertos en el año y sirvió de base para las cifras que circularon en los medios israelíes.
Según ese reporte, 88 militares murieron durante actividad operativa y tres murieron en atentados. El desglose incluyó además 21 muertes clasificadas como suicidio, ya dictaminadas o bajo investigación. En la sección sanitaria, el texto anotó 15 muertes por enfermedad, cifra vigente entonces antes del ajuste comunicado en enero.
El balance del 30 de diciembre añadió 18 decesos en siniestros viales, uno por descarga accidental de arma y cinco por otros accidentes. Con esas partidas, el total anual se mantuvo en 151. El informe no incorporó el caso del 31 de diciembre, aún sin notificación pública.
Medios israelíes que accedieron a esos datos publicaron cifras acordes con el resumen oficial. Informaron que 151 militares murieron en 2025 y que 88 cayeron en acciones operativas. También situaron el conteo de suicidios en 21 casos al momento de esa publicación según las versiones difundidas entonces.
Esas cifras quedaron desfasadas con dos novedades posteriores. La muerte del soldado hallado el 31 de diciembre elevó el total anual. Además, el ejército comunicó el 1 de enero la nueva categoría para Serlin. Ambos elementos alteraron el cierre que reflejaba el reporte del día 30.
A inicios de semana, la prensa local divulgó un recuento provisional de suicidios que coincidió con el dato anual de las FDI: 21 muertes en 2025. Según esa versión, el ejército relacionó la estabilidad frente al año previo con el seguimiento de su sistema de salud mental.
El 1 de enero, la institución actualizó ese recorte estadístico y elevó a 22 los expedientes investigados o ya examinados por sospecha de suicidio durante el año. El desglose oficial mantuvo 12 reclutas, un soldado de carrera y nueve reservistas dentro de ese total en la comunicación difundida.
El ajuste ligado a Serlin alteró el reparto de causas de muerte de 2025. La inclusión de su caso en “accidente de entrenamiento” bajó el apartado de enfermedad. Según la notificación castrense, el año cerró con 14 muertes por enfermedad y una por accidente de instrucción.
La apertura de una investigación militar tras el hallazgo del 31 de diciembre siguió el procedimiento usado en otras muertes no operativas de 2025. Ante sospecha de suicidio, interviene la Policía Militar, reúne pruebas y toma declaraciones. Después envía las actuaciones al Cuerpo del Fiscal general Militar para examen jurídico.
El balance del 30 de diciembre reflejó una caída general de Muertes frente a 2024. Ese día, las FDI vincularon el descenso a menos muertes en actividad operativa, en comparación con el primer año completo de la guerra iniciada tras los ataques del 7 de octubre de 2023.
En cuanto a la distribución por causas, el reporte enumeró actividad operativa, atentados, enfermedad, suicidio (dictaminado o en averiguación), siniestros viales, descarga accidental de arma y otros accidentes. El 1 de enero mantuvo el esquema, trasladó un caso a accidente de entrenamiento y sumó una muerte, con 152 en 2025.
