El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), teniente general Eyal Zamir, aseguró que Hezbolá ya sufre las “repercusiones” de los ataques israelíes sobre Irán y confirmó la aprobación de nuevos planes de batalla para la operación terrestre del ejército en el sur del Líbano.
Durante una visita a la frontera norte junto al jefe del Mando Norte, general de división Rafi Milo, Zamir sostuvo que la ofensiva contra Teherán golpea de manera directa al entramado de fuerzas respaldadas por la República Islámica, entre ellas Hezbolá.
“Irán es el escenario principal. Debilitar al régimen y sus capacidades debilitará a todo el eje radical y, dentro de él, a la organización terrorista Hezbolá”, afirmó Zamir, de acuerdo con declaraciones difundidas por las FDI.
El alto mando israelí señaló además que la campaña contra Hezbolá ocupa un lugar central dentro de la actual ofensiva militar. “La campaña contra Hezbolá es otro frente central. Cualquier daño a las capacidades de refuerzo militar de Irán y de la Guardia Revolucionaria también perjudica las capacidades de armamento y financiación de Hezbolá. La onda expansiva de los ataques y el debilitamiento del régimen radical en Irán también se dejan sentir en la campaña contra Hezbolá”, declaró.
Zamir también aseguró que, desde que Hezbolá comenzó a lanzar ataques contra Israel en el contexto de la guerra con Irán, más de 400 integrantes del grupo han muerto, incluidos mandos de alto rango.
“Estamos decididos a intensificar la operación hasta que se alcancen todos nuestros objetivos”, añadió.
