Israel aseguró que Hezbolá ha comenzado a abandonar Dahiyeh, su bastión en los suburbios del sur de Beirut, después de la ofensiva lanzada por las Fuerzas de Defensa de Israel en el Líbano, y sostuvo que la organización terrorista se está desplazando hacia otras zonas de la capital libanesa.
“Tras las operaciones de las FDI en Dahiyeh, Hezbolá se dio cuenta de que el bastión terrorista que había establecido ya no era un lugar seguro para ellos y, por lo tanto, comenzó a retirarse”, afirmó la teniente coronel Ella Waweya, portavoz en lengua árabe de las FDI. Según la oficial, el grupo se está “reposicionando hacia el norte de Beirut y hacia zonas mixtas de la ciudad”.
Waweya lanzó además una advertencia a la población civil libanesa: “la destrucción que Hezbolá ha causado en Dahiyeh se trasladará con ellos”. También dirigió un mensaje al grupo: “Agentes terroristas de Hezbolá, no hay ningún lugar seguro para vosotros. Las FDI seguirán persiguiéndoos y actuando con gran contundencia”.
Horas antes, el ministro de Defensa, israelí, Israel Katz, había afirmado que la oleada de bombardeos ejecutada esa tarde estuvo dirigida contra “cientos de miembros de Hezbolá”. De acuerdo con el ejército, la operación alcanzó unos 100 objetivos en un lapso de 10 minutos.
“Cientos de miembros de Hezbolá fueron blanco de ataques sorpresa contra sus cuarteles generales en todo el Líbano, en el mayor golpe concentrado que ha sufrido Hezbolá desde la operación de los bíperes”, declaró Katz, aludiendo al ataque con explosivos en bíperes dirigido contra integrantes del grupo en 2024.
El ministro añadió que el jefe de Hezbolá, Naim Qassem, ya había sido advertido de que “Hezbolá pagaría un precio muy alto por atacar a Israel en nombre de Irán, y que también le llegaría su turno”.
Las FDI señalaron que la ofensiva fue llevada a cabo por 50 cazas, que arrojaron unas 160 bombas sobre cerca de 100 objetivos en Beirut, el valle de la Bekaa y el sur del Líbano. Entre los blancos, según el ejército israelí, había centros de mando de Hezbolá y otras infraestructuras militares.
La operación fue bautizada dentro del ejército israelí con el nombre en clave de “Oscuridad eterna”.
Por su parte, el Ministerio de Sanidad del Líbano informó de que los ataques israelíes dejaron decenas de muertos y cientos de heridos.