La federación sindical Histadrut autorizó la apertura de un conflicto laboral en el Departamento de Rehabilitación del Ministerio de Defensa. La organización señala cargas de trabajo extremas y una escasez grave de personal que, a su juicio, deteriora de forma directa la atención destinada a los veteranos heridos de las FDI.
El Departamento de Rehabilitación tiene a su cargo la reincorporación a la vida civil de veteranos heridos de las FDI y de miembros de los cuerpos de seguridad. Esta labor se realiza mediante la entrega de servicios sociales especializados y la asignación de apoyos financieros continuos.
La Histadrut sostiene que la cantidad de veteranos atendidos por esta división aumentó hasta superar los 82.000 desde la ofensiva de Hamás del 7 de octubre de 2023. Cerca de 22.000 casos se sumaron en los últimos dos años, con un promedio mensual de 1.500 incorporaciones.
A pesar de este incremento sostenido, la federación afirma que las plantillas permanecieron sin ampliación. Esta situación deja a cada empleado a cargo de cientos de pacientes, genera demoras prolongadas, eleva el agotamiento laboral y dificulta la incorporación de nuevos trabajadores al sistema.
“Los empleados de la división actúan con dedicación y profesionalidad, pero no pueden seguir soportando solos el fuerte aumento de la demanda y la persistente escasez de personal”, dice el presidente interino de la Histadrut, Roy Yaakov. “Este conflicto laboral es una llamada de atención para todo el país: el tratamiento del trauma y la rehabilitación no son cuestiones marginales, sino una infraestructura nacional para la resiliencia social y económica”.
“Estamos en una emergencia nacional. El sistema responsable de tratar a los veteranos discapacitados de las FDI se está derrumbando”, afirma el presidente del comité laboral del Ministerio de Defensa, Sasson Peretz. “No se trata solo de una sobrecarga localizada, sino de que todo el marco de rehabilitación —desde las clínicas hasta los servicios sociales— está bajo una presión enorme”.
La Histadrut indica que, conforme a la ley, la notificación de la guerra laboral fue entregada al supervisor de relaciones laborales del Ministerio de Trabajo. Si no surge una solución sostenible con refuerzos de personal y mejoras en la atención, los trabajadores podrán iniciar medidas organizativas dentro de dos semanas.
