El ejército israelí informó del bombardeo de una planta de producción de “yellowcake” situada cerca de Yazd, en el centro de Irán, y presentó la operación como parte de su campaña contra el programa nuclear iraní.
En su comunicado, las Fuerzas de Defensa de Israel identificaron el objetivo como una “instalación de extracción de uranio” y señalaron que se trata de un enclave clave dentro de la cadena de procesamiento del material.
“Esta instalación es la única de su tipo en Irán, donde las materias primas extraídas del suelo se someten a un procesamiento mecánico y químico para que posteriormente puedan utilizarse como materiales precursores para el enriquecimiento de uranio”, afirmó el ejército, que añadió que se trata de un “proceso de gran importancia para el programa de armas nucleares impulsado por el régimen”.
Según la versión israelí, los ataques alcanzaron la “infraestructura central utilizada en los procesos de producción únicos de la instalación”.
Medios iraníes habían informado con anterioridad de que la planta de producción de yellowcake de Ardakan fue alcanzada en los bombardeos.
El yellowcake es un concentrado de uranio en forma de polvo y representa una de las primeras fases del procesamiento del uranio. Su producción comienza con la extracción de mineral de uranio de la roca y la posterior separación del material mediante un baño en ácido. Después, ese concentrado puede ser transformado y enriquecido para elevar su pureza, con usos potenciales tanto en la fabricación de armas como en la producción de energía.
