La aviación israelí lanzó recientemente ataques contra cuatro cruces terrestres situados en la zona de Hermel, en el norte de Líbano, sobre la línea con Siria. Las Fuerzas de Defensa de Israel sostienen que esas vías servían a Hezbolá como corredores estables para el contrabando de armas.
A esos bombardeos se añadió un ataque previo en las cercanías de Sidón que, de acuerdo con las FDI, terminó con la vida de un contrabandista “clave” de Hezbolá. El Ejército comunicó la muerte y vinculó la operación con su campaña contra el tráfico de armas.
FDI identificaron como Mohammad Awatsheh y afirmaron que gestionaba armas, “incluida a través de una empresa pantalla que transportaba bienes prohibidos desde varios países, entre ellos Irak, Siria y Estados del Golfo”. Lo señalaron como nexo de “numerosos contrabandistas responsables de transferir armas de Irak a Siria y el Líbano”.
