La Fuerza Aérea Israelí bombardeó durante la noche decenas de instalaciones vinculadas a la producción de armamento en Irán, entre ellas un centro del ministerio de Defensa iraní en la zona de Teherán donde, según el ejército israelí, se desarrollaban “componentes críticos” para misiles balísticos destinados a ser lanzados contra Israel.
Las FDI afirmaron que esa instalación es “uno de los únicos dos de su tipo en Irán, donde el régimen desarrollaba componentes críticos para el ensamblaje y la puesta en operación de misiles balísticos destinados a ser lanzados hacia el Estado de Israel”.
En la misma oleada de ataques, el ejército israelí dijo haber alcanzado además una planta donde Irán fabricaba motores para misiles balísticos, un complejo de producción y almacenamiento de armas, una instalación dedicada a la fabricación de motores para drones y un “sitio central” del ejército iraní.
De acuerdo con las FDI, ese último objetivo era utilizado para desarrollar sistemas de defensa antiaérea y para la fabricación y el almacenamiento de misiles antiaéreos.
