Las Fuerzas de Defensa de Israel aseguraron que en las recientes oleadas de ataques aéreos sobre Teherán alcanzaron la sede espacial y satelital del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, además de otras instalaciones militares y de seguridad iraníes.
Según la versión israelí, ese cuartel funcionaba como centro de recepción, transmisión e investigación para la Agencia Espacial Iraní, vinculada al aparato militar del régimen.
La FDI sostuvo que el complejo albergaba instalaciones de investigación y una estructura de mando y control asociada al satélite Khayyam, lanzado por Irán en agosto de 2022.
De acuerdo con el Ejército israelí, ese satélite fue utilizado por el CGRI para impulsar actividades terroristas y para vigilar a Israel y a otros países de la región.
En la misma ofensiva, Israel afirmó que también bombardeó 50 búnkeres en una base de las fuerzas de seguridad interna de Irán, donde, según dijo, se almacenaban municiones.
La lista de objetivos incluyó además una base de la fuerza paramilitar Basij, la sede de las fuerzas de seguridad interna y un complejo perteneciente a las fuerzas terrestres del CGRI.
