Las Fuerzas de Defensa de Israel iniciaron una oleada “extensa” de ataques contra “infraestructura del régimen terrorista iraní” en Teherán, después de los bombardeos aéreos ejecutados contra objetivos de Hezbolá en Beirut, según informó el ejército.
La ofensiva israelí se produjo después de una nueva salva de misiles balísticos lanzados desde Irán contra territorio israelí. Las FDI detectaron el disparo y, poco después, sonaron sirenas en el sur de Israel, incluida Beersheba.
Durante ese ataque, las alarmas se activaron tres veces en Beersheba y sus alrededores. De acuerdo con evaluaciones militares iniciales, Irán lanzó un número reducido de misiles, que probablemente fueron interceptados.
Las autoridades israelíes no reportaron heridos por esa última andanada, la segunda disparada desde la medianoche.
Al mismo tiempo, también sonaron sirenas por cohetes entrantes en varias localidades del norte de Israel, en la frontera con Líbano, en medio de ataques de Hezbolá.
