Las Fuerzas de Defensa de Israel realizaron ataques aéreos contra blancos de Hezbolá en el valle de Bekaa, al este del Líbano, tras identificar actividad del grupo terrorista en esa zona durante el alto el fuego.
Uno de los sitios atacados contenía infraestructura subterránea; otro servía como almacén de lanzacohetes, de acuerdo con información militar israelí.
Medios oficiales libaneses reportaron el jueves bombardeos israelíes en distintas zonas del sur y este del país.
La Agencia Nacional de Noticias aseguró que “aviones enemigos” atacaron las laderas orientales de la cordillera dentro de la ciudad de Janta, en Bekaa, y también las afueras de Taraya, al oeste de Baalbek.
Cuatro misiles fueron lanzados en la zona de Nabatieh, al sur del Líbano, según el mismo medio. No se reportaron víctimas.
Una tregua acordada el 27 de noviembre de 2024 detuvo en gran medida más de un año de enfrentamientos entre Israel y Hezbolá. Los choques comenzaron luego del ataque del grupo terrorista contra Israel el 8 de octubre de 2023, en respaldo a Hamás, que un día antes había invadido desde Gaza.
Cerca de 60.000 civiles israelíes fueron desplazados por los continuos lanzamientos de cohetes desde el Líbano.
Pese al alto el fuego, Israel ha continuado bombardeando territorio libanés, con el argumento de que responde a violaciones del acuerdo por parte de Hezbolá.
En febrero, Israel retiró casi todas sus tropas del sur del Líbano, salvo en cinco posiciones clave, con respaldo de Estados Unidos para mantenerse en esos puntos, alegando la necesidad de evitar el retorno de Hezbolá a la frontera.
El pacto de tregua también exigía que Hezbolá se replegara al norte del río Litani, a unos 30 kilómetros de la frontera israelí, y eliminara toda infraestructura militar restante en el sur.